EL CLIMA


domingo, 7 de agosto de 2016

LA NUEVA CARAVANA














Amado lector, desde ya que el editor, esta deseando que puedas continuar en este fin de semana a puras alegrias, y que vayas preparando un comienzo de la segunda semana de agosto, que decirlo, inmejorable, porque no hay cosa mas eficiente que se te pueda desear, de modo que la vista arriba, el corazon al frente, el paso hacia adelante, y a marchar, pero no como si fueramos ejercito, sino como aquellos que van hacia la meta, y saben que habran de conseguirlo. 

Tenemos por delante un nuevo comienzo, una nueva semana, y la verdad que en este lado sur del mundo, se estan empezando a sentir aires primaverales, que nos quedan algo asi como 40 dias quizas menos, para que abordemos una vez mas esta estacion del año tan preciosa para todos, asi que motivos para alegrarnos, motivos para reforzar la vision, motivos para seguir arrancando a full, para no detenernos, para seguir experimentando y sobre todas las cosas, para abrazarnos fuerte a la vida, y hacer de ello una suerte de ritual, que no sera magico pero al menos, nos  sera de buena compañia.
besooos LC. 


www.psicopedia.org

Somos capaces de ver las actitudes negativas de los demás, pero difícilmente somos capaces de reconocer las nuestras propias…

¿resultarán tan evidentes mis conductas tóxicas a ojos de los demás como para mi lo son las ajenas?

Muchas veces sólo podemos hacernos conscientes de nuestra parte tóxica a través de un proceso terapéutico de autoconocimiento con el que ir poniendo luz a todo lo que permanece oculto y que nos daña sin que nos demos cuenta.

No pretendemos decir que no existan personas con conductas muy perjudiciales hacia los demás, sino que partiendo de la base de que no podemos cambiar a nadie más que a nosotros mismos, podemos poner conciencia en algunas cosas en favor de nuestro propio bienestar:

Rebajar la crítica hacia el exterior y poner más la mirada hacia adentro.
Identificar nuestra propia toxicidad hacia los demás y hacia nosotros mismos.

Poner atención en si estamos de alguna manera alimentando la relación dañina.

Aprender a conocer y reconocer a nuestro tóxico interior y qué tipo de daño nos causa.

Aumentar nuestra comprensión y empatía hacia los demás a partir del reconocimiento de nuestra propia toxicidad: “tú eres tóxico, pero yo también lo soy”.

Ver qué nos despierta la actitud de la otra persona y tomar conciencia de qué parte de nosotros se activa: ¿qué me hace sentir? ¿por qué? ¿qué me dice eso de mí mismo?


Ver las posibilidades de crecimiento que esta relación nos ofrece: conocernos mejor, ser más asertivos, poner límites, etc…
Aprender recursos para protegernos de dichas conductas.
“Temo a un solo enemigo que se llama, yo mismo” 
Giovanni Papini


OIGA OIGA 

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