LA POLAINA HISTORIA

La ropa, la es el conjunto de prendas generalmente textiles fabricadas con diversos materiales y usadas para vestirse, protegerse del clima adverso y en ocasiones por pudor. En su sentido más amplio, incluye también los guantes para cubrir las manos, el calzado, para cubrir los pies y gorros, gorras y sombreros para la cabeza. Los objetos como bolsos y paraguas se consideran complementos más que prendas de vestir.
Más alla de eso, cada prenda toma su propia identidad: el balaclava, el cardigan, los spats (polainas), el raglan, el jersey, los wellingtons, el montgomery, el chambergo, el homburg…
Históricamente, las polainas han sido prenda de labradores y pastores. Las polainas de cuero han formado parte de diferentes uniformes militares como complemento de la bota. Se ajustaban por botones, enganches o trenzado.
Actualmente, se utilizan para abrigo de los niños y también como protección contra piedras, humedad y suciedad en montañismo y otros deportes de aventura. En este caso, se utilizan materiales resistentes que incrementan la retención calorífica del calzado. Suele tratarse de prendas impermeables con cierre elástico superior y enganche rígido al pie.
Las polainas cortas fueron indumentaria típica de los estratos burgueses en el siglo XIX e inicios de siglo XX, en tales casos (cubriendo la botamanga del pantalón y el empeine del calzado) más que cumplir con la función de abrigo cumplían con una función de adorno simbólico (como en cierto modo los sombreros chistera, bombín y homburg o las cadenillas en la cintura para los relojes de faltriquera).
Las polainas cortas fueron indumentaria típica de los estratos burgueses en el siglo XIX e inicios de siglo XX, en tales casos (cubriendo la botamanga del pantalón y el empeine del calzado) más que cumplir con la función de abrigo cumplían con una función de adorno simbólico (como en cierto modo los sombreros chistera, bombín y homburg o las cadenillas en la cintura para los relojes de faltriquera).
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, también se conocen por el nombre de grullas
Curiosidad elimológica: la palabra ropa deriva etimológicamente de la expresión germánica antigua raupjan (robar, saquear) que derivaría posteriormente en nuestro verbo robar y también por asimilación en ‘ropa’, debido a que las prendas de vestir eran objeto codiciado de pillaje. La ropa, por tanto, eran esos objetos susceptibles de ser robados, quedando posteriormente reducida a las prendas personales de vestir. En italiano, también se encuentra actualmente la palabra roba con un significado mucho más amplio que nuestra castellana ropa, ya que incluye además otros objetos, generalmente bienes fungibles y muebles.
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