EL CLIMA
viernes, 15 de enero de 2016
Algunas cosillas de las mujeres, que enamoran a los hombres
http://www.sitiosargentina.com.ar/
1. “Que apoyen su cabeza en tu hombro o pecho”.
2. “Que nos permitan tener momentos de silencio”.
3. “Que te sorprendan con eso que tanto te gusta –comida, una película”.
4. “Que te roben un beso”.
5. “Que compartan tu sentido del humor”.
6. “Que te pidan un abrazo”.
7. “Que te inviten a hacer algo que te guste, por cursi o infantil que sea”.
sábado, 4 de julio de 2015
Estos factores podrian perjudicar la armonia sexual en tu pareja.
MARIA MELIER
https://www.belelu.com
PELEAS CONSTANTES
Por mucho que las reconciliaciones bajo las sábanas sean las más apasionantes y vibrantes, no significa que debamos pelear cada cinco minutos por cualquier cosa. Al contrario, una relación se desgasta por discusiones sin sentido.
Definitivamente es más sexy una sana convivencia que andar con un ogro, ¿no crees?
ESTRÉS
Si tú y tu pareja están bajo mucha presión, lo más probable es que su cabeza esté a mil por hora y no les sea tan fácil relajarse y concentrarse al momento de la intimidad.
lunes, 16 de marzo de 2015
Parejas, a veces hay frases malditas
Contenidos bajo Creative Commons
Una frase inofensiva puede detonar una “guerra” cuando se trata de convivencia en pareja. “Las mujeres son generalmente más sensibles y emocionales que los hombres, lo que significa que pueden ser más reactivas”, afirma la psicoterapeuta y experta en relaciones Nicole McCance.
De hecho, según explica la especialista, muchos hombres quieren hacer una pregunta en una dirección, pero es interpretada en otra completamente opuesta que parece ofensiva aunque en origen no lo haya sido.
jueves, 26 de febrero de 2015
¿Sabemos algo sobre relaciones armonicas?, si no sabemos...
http://www.escuelapedia.com/
Conozcamos a continuación los tipos de relaciones armónicas existentes:
Colonia – seres de la misma especie que viven juntos en un mismo lugar. Por ejemplo: arrecife de corales y bacterias.
Sociedad – seres de la misma especie que presentan una división de trabajo. Por ejemplo: abejas u hormigas.
domingo, 20 de julio de 2014
RELACIONES
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Esta imagen está en dominio público, por deseo
expreso del autor, Cheryl Holt , que permite su uso
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Un silencio vale más que mil palabras. Cuando miras a los ojos de la que crees que es tu pareja, y baja la mirada sin expresar palabra alguna. Cuando los silencios son preludios de aburridos minutos, y no sabes qué hacer ni que decir. Cuando los pensamientos inundan tu mente y tú en cambio no puedes expresarlo, porque conlleva decir una mentira tras otra, y callas. Esos silencios pueden más que mil palabras.
Cuando una excusa sirve para marcharse de casa, sin apenas despedirse y al volver ninguna sonrisa acompaña y el silencio se vuelve ambiguo y te embarga. Ese silencio vale más que mil palabras.
Cuando ocupas tu tiempo en quehaceres rutinarios, y los minutos u horas no los utilizas en decir nada. Ese silencio vale más que mil palabras.
Cuando al oír en tus oídos el te quiero de la persona amada, y tu contestas en silencio. Ese silencio vale más que mil palabras.
Los silencios nos son palabras son hechos que nos embargan en las actuaciones diarias.
Pero cuando se instauran en nuestra vida y en nuestra relación, es que algo pasa.
Rutina, engaño, Inmadurez, autoengaño. Son sinónimos de que una relación está en fase de poder experimentar el final.
El silencio puede decir mucho o no puede decir nada, pero al final decide lo que nosotros entendemos con esas pausas de silencio en nuestras vidas diarias.
Y cuando no hay nada más que decir, cuando no hay proyectos en común, ni una sonrisa que compartir y sobre todo las palabras son vacías y huecas. Vale más decir un hasta luego y empezar de nuevo.
Y aunque el empezar signifique empezar desde cero, tengamos en cuenta los silencios. Porque aunque muchas veces los silencios son necesarios, en una pareja son enemigos de la rutina y la falta de comunicación.
No hagamos de nuestra vida un silencio perpetuo, y compartamos nuestras experiencias con los que amamos. Nos enriquecerán y nos harán sentir mucho más unidos a nuestra pareja.
martes, 8 de julio de 2014
RELACIONES SEXO
http://www.diariosigloxxi.com
/creativecommons.php#.PIT2QDlCd0TjL7x
http://www.diariosigloxxi.com
Algunas mujeres por temor a perder el control sobre ellas mismas bloquean su orgasmo inconscientemente. Puede ... que tengan miedo a que su pareja tenga el control al proporcionarles placer y así sean dependientes del hombre, sean menos independientes y les asuste perderle.
Quizá no quieren mostrar que son vulnerables si se permiten llegar al orgasmo y dejan caer los muros que protegen sus pensamientos y sus sentimientos más íntimos para que su pareja pueda penetrar en ellos y dominarlas. Tienen que saber que el orgasmo equivale a unos segundos de placer y a perder el control del cuerpo y del pensamiento. Hay personas, cuya personalidad tiene integrada la necesidad de un control excesivo, el orgasmo les resulta amenazante y pueden tender a a reprimir el orgasmo.
Tienen miedo a perder el control. Este miedo no es al orgasmo, sino a la pérdida de control sobre ellas mismas y su mundo. Es durante el orgasmo cuando hombres y mujeres emiten gemidos, susurran palabras, permanecen en silencio o sonríen, rien, gritan, manifiestan el dolor o muestran su rostro relajado.
En cuanto a la expresión de sentimientos hay personas que sienten una gran felicidad o una intensa ternura. Otras lo viven más intensamente con pasión, o con una cierta violencia. Casi todos coinciden en viven unos instantes de gozo y felicidad, de gran vulnerabilidad durante los cuales la actividad mental queda en suspenso.
La anorgasmia femenina se puede tratar en Terapia Sexual y existen técnicas concretas que están probadas y son efectivas para el tratamiento de la anorgasmia y dan buenos resultados. En muchos casos, la anorgasmia es considerada un síntoma de una problema mayor como : la obsesión con el control. Es posible resolver la anorgasmia sin la colaboración de la pareja, aunque suele ser más eficaz si la pareja se integra en la Terapia de Pareja. Durante la Terapia se tratan aspectos que se relacionan con la persona que padece la Disfunción Sexual, y otros aspectos que son más relacionales y necesitan la participación de la pareja.
domingo, 28 de octubre de 2012
RELACIONES PADRE HIJO
EN FEMENINO
Un papel importante
El padre tiene que estar presente en cada momento clave de la vida de su hijo para que éste aprecie que está creciendo física y espiritualmente. Si no falta a ningún evento importante para él (su cumpleaños, llevarle a su final de fútbol...), si practica con él actividades deportivas y si hace las observaciones pertinentes sobre la educación sexual, cumplirá en gran medida con su papel de padre.
Para que la relación padre/hijo funcione el padre tiene que hacer actividades con su hijo y transmitirle una herencia rica en aprendizaje.
En la adolescencia, el hijo se identifica con su padre, por lo que necesita apoyarse en una imagen masculina fuerte que le ayude a formar su personalidad.
Valorar a su hijo tiene un fuerte impacto, especialmente en su forma de amar y de tener placer, y determina el conjunto de las relaciones que mantendrá tanto con los hombres como con las mujeres.
La figura paternal tiene que llevar al niño a tomar conocimiento y conciencia del mundo que le rodea. Su ausencia provocará inevitablemente alguna carencia, un desequilibrio para el niño.
Una relación que se materniza
Hoy, los padres se implican más en la educación y se encargan de su crío, de manera que ya no es tarea exclusiva de las madres. Sin embargo, ahora los bañan, los miman, les leen cuentos, los llevan a la guardería... en resumen, ¡se ocupan de ellos como verdaderos papás canguro! Incluso si algunos siguen siendo “herméticos a la maternidad”, los padres asumen cada vez más su paternidad. Más atentos, más receptivos, más interesados en su hijo y pasando más tiempo con ellos.
Una relación de autoridad
El padre es aquél que dicta las reglas, los límites, y que sirve de referente a su hijo. No duda, por otro lado, en utilizar esta autoridad, ¡sobre todo cuando el niño no escucha!
Frecuentemente, ocurre que el niño “odia” a su padre. ¡Pero esto significa justamente que tu marido cumple a la perfección con su papel de padre!
Símbolo de potencia y de autoridad, el hijo admira a su padre cuando está delante, y es su modelo por excelencia.
Aunque a veces cueste que se establezca el diálogo entre padre e hijo, una vez iniciado puede dar lugar a una relación de complicidad y de ternura sin grandes dificultades. Se desechará entonces la imagen del padre autoritario y distante.
Una relación de complicidad y de pudor
Jugar con el pequeño y dedicarle tiempo es una forma de que el padre le demuestre su amor. Algunos hombres tienen dificultad para decir las cosas o pronunciar palabras cariñosas: ¡generalmente los papás no son muy duchos en todo esto! Por eso, comparten actividades, juegos o momentos de complicidad para demostrarle a su hijo todo su amor.
Un padre y un hijo se dicen que se quieren charlando en el coche, reparando el motor, golpeándose la espalda: es una relación púdica la que une a estas dos generaciones.
Una relación de rivalidad
El sentimiento de rivalidad aparece hacia la edad de tres años: es el complejo de Edipo definido por Sigmund Freud. El chiquillo tiene la enojosa impresión de que papá se quiere apropiar de su mamá, y que le impide así tenerla toda para él. Lo considera como a un verdadero rival, entra en competición con su padre, para apartarlo y ganarse el corazón de su madre.
El hijo quiere apropiarse de la potencia y las aptitudes de su padre, en otras palabas, pretende incluso rebasarle, eso impulsa al niño a pelearse, a oponerse a él, en todos los ámbitos en los que éste último destaque.
sábado, 29 de septiembre de 2012
A VECES SON DIFICILES

Las 11 cosas que a los hombres les molestan de las mujeres
VISTO EN EMOL CHILE
EMOL
Las 11 cosas que a los hombres les molestan de las mujeresCuanto más un hombre ayuda en el hogar, más alto riesgo de divorcioSocióloga británica sugiere que los affaires ayudan a evitar los divorcios12 consejos prácticos para hablar con un hombreAprende a enfrentar la depresión con tu pareja1
“Me encanta pintarme los labios de rojo, pero a mi pololo le carga porque dice que queda todo manchado y así no me puede besar tranquila”, dice Rosario y Magdalena añade, “adoro mi perfume y me gusta sentirlo bien aunque mi marido siempre reclama”.
Es que a las mujeres nos gusta vernos y sentirnos bien, pero claro hay cosas que para nosotras son sexys, originales o glamorosas, pero a los hombres les cargan. Entonces, ¿qué hacer cuando los que nos gusta a ellos no? ¿Cuál es el límite que hay que establecer con nuestra pareja para no sentirnos pasadas a llevar en nuestros gustos?
Para la psicóloga Maribel Corcuera todo depende de cómo sea el comentario y cómo una lo reciba.
“Lo aconsejable primero es escuchar la opinión del otro, porque es tu pareja y segundo, evaluar si lo que te dice es una propuesta que te hace o una crítica teñida con rabia o sarcasmo”, comenta.
Es que según su opinión es muy diferente si tu amado te dice, “eres tan linda no necesitas tanto maquillaje” a “pareces un payaso cada vez que te arreglas para salir”. Es decir hay que evaluar si es un aporte positivo o una crítica severa.
Pero, la especialista advierte que si alguien que está contigo no le gusta tu forma de vestirte o arreglarte, seguramente habrá otras cosas más profundas que tampoco le parezcan y que uno por amor ciego, comience a ceder y sin darse cuenta, termine siendo y vistiendo a la pinta de él.
“Eso es síntoma que hay una descoordinación porque las cosas externas son reflejo de tu interno, entonces tienes que evaluar la relación de pareja que estás construyendo”, afirma.
Aunque, por otro lado, hace referencia a que las mujeres también opinan en estos temas y que sugieren frecuentemente a su hombre, cambios en el corte de pelo y estilo de ropa. Por lo tanto, a su juicio, son concesiones y dinámicas de pareja que hay que darles espacio siempre en un ambiente de respeto sin ser invasivo ni invalidante con el otro.
En ese sentido, puede ocurrir que haya una sincronía maravillosa y que ella al estar con él, descubra que en realidad el maquillarse en exceso correspondía a una baja autoestima y que en su presente, ya no necesita del estuco para sentirse segura con su pareja. De todos modos, insiste en que lo principal es que haya una aceptación “sana” de los intereses y gustos que se tienen en ambas partes.
“Si estás alineada contigo misma vas a saber cómo cambiar algunos gustos para que el estar en pareja sea cómodo pero sin dejar de ser tu misma por agradar”, afirma.
Las 'delicadas' once cosas
María Teresa Jabre, Consultora de Imagen y Desarrollo Profesional (www.jabre.cl) entrega diversos consejos para manejar los gustos que a las mujeres fascinan pero que ellos detestan.
La idea es mantener el buen gusto y el bienestar personal. Aunque, aclara que la mayoría de las veces las mujeres nos vestimos para gustarnos a nosotras mismas y que siempre buscaremos crear un estilo propio. A pesar de qué dirán.
A continuación, los errores y recomendaciones sobre once gustos típicos que causan roce.
1. Exceso de maquillaje: El objetivo del maquillaje es resaltar nuestra belleza natural y no convertir nuestro rostro en una máscara. Si hay algo que puede atraer a los hombres es un look natural. Errores: Aplicar una base o polvos más oscuros que nuestra piel. También puede ocurrir que se abuse de la mascara de pestañas y que el delineado de los ojos se haga con una línea muy gruesa. Propuesta: Usa con mesura la base de maquillaje, polvos y delineador de ojos. Asesórate de un consultor cuando compres tus cosméticos, pide la opinión a una amiga cuando te maquilles y baja la frecuencua y dosis, reservándote el look especial para las ocasiones que consideres importante.
2. Poleras, top y petos ajustados: Por alguna razón los hombres prefieren prendas más insinuantes que aquellas tan obvias que les impide pasar sus manos por tu piel. Errores: Son bonitos y algunos demasiado extravagantes que no quedan bien a todas. Propuesta: Si vas a usar una blusa o polera muy corta o ajustada tratar que el resto de la ropa sea más suelta. Alternativas son un bonito escote, de acuerdo a nuestra estructura corporal o un hombro descubierto.
3. Exceso de perfume: Un sello distintivo de la mujer es su olor, pero no hay que olvidar que debe ser suave y más bien natural. Errores: Si es muy fuerte y nos volteamos el frasco encima de seguro vamos a invadir a más de alguien. Propuesta: A los hombres les gusta mucho sentir nuestro olor natural, cómo huele tu piel. Averigua si le gusta tu perfume y si no, sé sutil y leve con los olores.
4. Labios rojos (que manchen) o gloss pegajosos: Nada más sexy que unos labios pintados pero no a todos los hombres les gusta. Errores: Caer en exceso cuando a nuestra pareja le gusta el look natural y usar marcas que no se fijan bien. O sabores muy dulzones. Propuesta: Si queremos pintarnos los labios con un color fuerte debemos usar uno que sea permanente y maquillar los ojos muy naturales. Para los lip gloss es mejor escoger uno sin sabor, que no sea pegajoso o definitivamente, eliminarlo si te encuentras con él. Un look muy bonito y sexy es colocarse un color de lápiz labial lo más parecido a tu color natural de labios con un lip gloss.
5. Faldas largas: Son cómodas y nos hace sentir libres pero a ellos les gusta ver las piernas. Errores: Usar siempre la misma falda larga para todas las ocasiones y ellos se pregunta, ¿Dónde están tus piernas? No lo pueden soportar. Propuesta: No se trata de exagerar con una mini falda que no permita ni sentarnos, pero una falda o vestido unos centímetros sobre las rodillas estiliza la figura. Nunca escojas una falda larga en un primer encuentro, ni cena romántica. Mejor resérvala para tus días de esparcimiento y soltería.
6. Ropa interior pin up (bragas en la cintura): Son parecidas a las que usaban las abuelas. Están de moda, son cómodas pero fomes. Errores: Tal vez querer lucir como Bridget Jones no sea la mejor alternativa para una noche romántica, dicen que los calzones grandes son antilujurias y que asustan. Propuesta: Los hombres prefieren ropa interior donde mostremos un poquito más y de preferencia animarse a salir del negro y el blanco. No debemos olvidar que todo comienza por la ropa interior, esta nos debe calzar muy bien, así lo que llevemos encima se verá mejor. Usa ropa interior bonita pero con menos superficie cubierta.
7. Uñas largas y muy producidas: Las manos son siempre un atractivo que se debe cuidar, pero si se exagera pueden ser peligrosas en una noche de pasión y hasta poco higiénicas. Errores: Usarlas tan arregladas que sea evidente que son artificiales o tan largas que te vuelvas torpe o no puedas hacer nada por cuidar tus uñas. Propuesta: Si queremos tener las uñas muy largas deben estar todas del mismo tamaño y si las vamos pintar con colores fuertes o diseños deben estar bien pintadas y siempre limpias. Si no hay tiempo para mantenerlas es mejor llevarlas en colores neutros. El sentido común hasta para las uñas es un valor en alza.
8. Megapendientes: Los accesorios son una excelente alternativa para destacar nuestro vestuario pero a veces son incómodos y hasta dañinos. Errores: Recargar o exagerar su uso en vez de ser atractivo se torna en lo opuesto. Si utilizamos collares y aros muy grandes y con muchos colgantes, generalmente son ruidosos y poco elegantes. Propuesta: Ni mucho que encandile ni poco que no brille. Opta por un tamaño más discreto. Ten en cuenta tu geometría facial. Si tenemos el rostro muy redondo, deberíamos optar por unos aros mas alargados, así logramos el equilibrio y estilizamos nuestro rostro. Si te gustan y consideras que son parte de tu personalidad, no renuncies a ellos. Siempre te los podrás quitar en un momento dado.
9. Plataformas o tacones XXL: Definitivamente los tacones estilizan nuestra figura, son elegantes y sexies pero no debemos abusar con la altura. Errores: Algunas mujer bajitas escogen grandes plataformas para verse más alta y asi disimular el tamaño y lo que logra es todo lo contrario, ya que todo el mundo nota cual fue el objetivo. Peor aún si no sabemos caminar con tacos o que son desproporcionados para el tamaño de nuestro pie. Propuesta: Los tacones demasiado altos reservarlos para una ocasión especial y usa unos que ante todo sean cómodos y que puedas dominar. Huye de aquellos que te dominen.
10. Look monjil o de colegio mayor: Es un estilo inocente pero que no siempre sienta bien y uno se puede ver demasiado mojigata. Errores: Usar prendas pasadas de moda, faldas muy largas, fomes y anticuadas. Propuesta: Si te gusta ese estilo lo puedes usar mezclándolo el estilo vintage con prendas modernas. El resultado será muy original y único.
11. Traje de baño: Tiene que ser el preciso para cada ocasión. Si vas a nadar y te colocas un triquini de seguro no te acompañará. Errores: Elegir modelos que no se ajustan a la figura por querer estar siempre a la moda. Propuesta: Usa uno sensual que te permita verte tal como eres y que te quede perfecto.
miércoles, 22 de agosto de 2012
¿¿¿TE ENTERASTE???

Los hombres estresados
prefieren a las mujeres redonditas.
Aunque no lo sepan, los guía aquello que los expertos llaman
"instinto atávico de supervivencia".
domingo, 12 de agosto de 2012
RELACIONES COMPLICADAS

lunes, 25 de junio de 2012
RELACIONES

miércoles, 18 de abril de 2012
EL DESPECHO
Quien sufre la pérdida tendrá que superar el duelo que le causará la separación del ser querido. No debe confundirse con el despecho, que es una malquerencia nacida por el desengaño. Esta mala voluntad contra el ser querido, y ahora odiado, puede llevar a la obsesión, la venganza y la desesperación. De esta forma nunca saldremos de la pérdida sino, por el contrario, servirá para mantener presente una falsa relación son el ser amado al igual que odiado y se alimentará un amor insano que solamente perjudicará al despechado. Por ello, se debe admitir la pérdida lo más pronto posible. Lo recomendable es hacerse la cuenta que esa persona falleció.
La pérdida sufrida provocará en primer lugar un impacto tremendo, sensación de abandono, angustia, en ocasiones pánico, lo que puede llevar a que no se reconozca la realidad e intente "remediar" la situación sin tomar en cuenta que el desamor de la pareja generalmente no es recuperable.
Durante este impacto inicial es altamente probable que se generen sentimientos de culpa con pensamientos negativos hacia sí mismo y se hace necesario manejar la propia indulgencia como el perdón a la ex-pareja.
Luego, una vez asumida la separación y pérdida sobrevendrá un estado de tristeza intensa y factible depresión con falta de ánimo para continuar las labores habituales, hasta que llegue la etapa de resignación y aceptación del nuevo contexto.
Es primordial volver a la normalidad de la vida pronto y compartir con la gente. Cuesta lograrlo pero aislándonos nos concentraremos en un pensamiento único de la fracasada relación.
En la etapa de rabia es vital no dejarse dominar por odios y deseos de venganza. Es preferible frecuentar a seres queridos como familiares y amigos.
La salida es proponerse nuevas metas y reestructurar la vida. Estar concientes que como el duelo, existe la vida, y si bien es cierto que a veces se sufre, se presentan conflictos y hasta calamidades, también se logra la felicidad, estar alegres y compartir momentos de inmensa satisfacción y esperanza. En lugar de despecho con odio y revancha la mejor salida al desamor. es más y más amor.
"En lugar de despecho con odio y venganza, la mejor salida al desamor es más y más amor"
miércoles, 11 de abril de 2012
RELACIONES AMOR

Qué hace que un hombre
se enamore
Según el autor, hay que accionar un “interruptor secreto”
que mueve sus emociones más profundas y produce un
misterioso sentimiento íntimo por una mujer.
Cómo ponerlo en funcionamiento.
ivan falcone para ENTRE MUJERES
Un hombre se va a enamorar de vos si, cuando están juntos, siente que puede ser él mismo, si se siente seguro al expresar sus sentimientos más íntimos, si intuye que puede dejarse llevar por esa maravillosa emoción del amor.
Pronto se da cuenta de que te extraña, comienza a notar que tu presencia le es cada vez más indispensable. Cuando un hombre se siente cómodo y seguro a tu lado, comienza a extrañarte más y su afecto por vos crece. Y lo más extraño es que ni siquiera sabe por qué se siente así.
Lo que sí sabe es que hay algo especial en vos, algo que provoca emociones que no siente con ninguna otra mujer. Él quiere estar en tus brazos siempre y permanecer ahí, a tu lado.
Existe un “interruptor secreto” que se acciona en ellos para despertar su amor. Es secreto porque es poco conocido por las mujeres (y también por los hombres). Casi nunca sabés por qué se siente fascinado por vos, por qué quiere estar a tu lado o por qué te propone algo serio y duradero.
La mayoría de las mujeres están equivocadas sobre las razones por las cuales un hombre se enamora. Creen que necesita sexo, o que tiene que tener una mujer increíblemente hermosa con un cuerpo envidiable. Creen que se enamora de una mujer porque es dulce y amable con él, o porque le da muchas cosas.
Así actúan muchas mujeres: cocinan para los hombres, preparan comidas encantadoras y les ofrecen profundos consejos reflexivos sobre sus problemas. Encienden velas cada vez que ellos se acercan, se visten de la manera más sexy o compran la más provocativa ropa interior.
Y lo que reciben a cambio es que él les diga que no está seguro de cómo se siente. O que se ponga frío y distante. O tal vez que deje de llamar tantas veces como era su costumbre. De pronto las engaña o les hace algo doloroso, deja de respetarlas y termina diciendo que tendrían que haberse conocido en otra etapa de sus vidas.
Esto sucede porque no supieron accionar su interruptor secreto, ese que le mueve sus emociones más profundas y produce un misterioso sentimiento íntimo por una mujer.
¿Cómo accionar su interruptor secreto?
En primer lugar voy a decirte lo que no acciona su interruptor secreto: decirle lo que pensás de la relación o de su actitud de ese día, expresar tu opinión sobre la peor de tus amigas, o quejarte del trágico día que tuviste en tu trabajo.
Él escucha todas estas cosas que salen de tu boca y hasta participa en la conversación. Pero esto no acciona su interruptor. No despierta sus sentimientos. Esto se debe a que compartís con él tus vivencias, pero estás colocando una pared a sus sentimientos sin darte cuenta de ello. Mejor, decidí no contarle la tristeza que sufriste esa mañana o la alegría que te dio un amigo al llamarte por teléfono y animarte.
Para ser más concreto: tratá de darle lugar a las emociones buenas y de hablar con él solo de los sentimientos que los vinculan profundamente, para que se sienta seguro y conectado a vos. Parece algo muy simple y sencillo, pero para la mayoría de las mujeres es algo contrario a su naturaleza. Es difícil dejar de hablar de sí mismas y de lo que sienten. Desgraciadamente, esa costumbre hace que los hombres pierdan interés.
Pero cuando te convertís en una mujer de valor, capaz de expresar sentimientos sensuales, atraés a los hombres con una actitud segura y positiva. Sos una mujer atractiva que es suave en el exterior, pero fuerte y resistente en su interior. ¿Cómo lograr eso? Es fácil cuando sabés exactamente cómo utilizar tus sentimientos y emociones para comunicar esa irresistible calidad femenina que atrae a un hombre.
viernes, 2 de marzo de 2012
RELACIONES

En estos casos, la mirada ajena es crítica e impiadosa. Bien diferente sería si se da la inversa: un hombre mayor con una jovencita.
Salir del molde
Dejando de lado los condicionantes externos, existe el hombre joven que desea estar con una mujer que lo supere en edad, porque es su “target”. También está aquel al cual se le presenta la experiencia como algo novedoso y, por qué no, posible.
En ambos casos existe el deseo que los une con una dama que los supera en edad. No hay en ellos intenciones espurias ni pulsiones inconscientes que guían las elecciones de pareja.
Estos hombres salen del molde preestablecido (estar con una mujer joven o con escasa diferencia etaria) y se dejan llevar por la nueva relación sin reproches o cuestionamientos. Son congruentes con lo que sienten.
Ellos valoran la experiencia femenina en todos sus aspectos, la apertura del pensamiento y la comunicación franca. Rechazan la homogeneidad que crean las cirugías estéticas, el pensamiento rebuscado, las quejas y la posesión del otro. Viven con libertad y optan por mujeres libres.
Que los hay... ¡Los hay!
La experiencia humana es tan vasta y compleja que no habría que limitarla a unos pocos modelos de relación. Entre seres adultos todo es posible si existe acuerdo. No obstante, hay excepciones: jóvenes que buscan mujeres más grandes para valerse de las comodidades y del dinero que ellas les ofrecen.
En estos casos, la determinación del varón es bien consciente, voluntaria, y solo tiene fines utilitarios. Los hombres que buscan sacar provecho de este tipo de relaciones tienen una ductilidad para convencer a la mujer del amor que sienten por ellas. Son manipuladores, carecen de franqueza y dejan siempre entrever la diferencia de edad.
miércoles, 15 de febrero de 2012
RELACIONES OBSESIVAS

Las personalidades paranoides son desconfiadas o suspicaces: perciben a los demás como una amenaza potencial, creen que sólo unos pocos merecen su confianza, que los amigos le son desleales, que los compañeros de trabajo pueden usar información en su contra, o que sus parejas les son infieles. En algunos casos, existieron situaciones que los mantienen alertas; en otros, nada justifica la sospecha. Sin embargo, la suspicacia compromete todas las relaciones sociales, y la relación de pareja es la más afectada.
Estas personas son cautelosas, tensas, siempre están alertas o hipervigilantes. Su mirada capta malas intenciones o acciones astutas de los demás. No son sujetos delirantes (en este caso se llaman paranoicos), son personas conscientes, que organizan su vida como cualquier mortal, sólo que su forma de percibir y de actuar se basa en la falsa idea de la maldad ajena, no importando el vínculo que mantengan (desde sus padres, pareja, hijos, amistades, etc.).
Actúan basándose en sospechas infundadas. Es frecuente que encuentren indicios de daño o conductas malevolentes en sucesos absurdos o banales. Por ejemplo, una mirada, una conversación telefónica, una salida entre amigas, etc. No se olvidan de los datos recogidos y tienden a “atar cabos” que le den sentido a la sospecha. Son rencorosos, actúan con cautela y no se dejan llevar por arranques “histéricos”. Cuando exponen sus conclusiones, son fríos e indolentes. Las personalidades paranoides corresponden entre un 0,5 a 2,5% de la población general, siendo más frecuente en varones.
Los paranoides son capaces de organizar pesquisas con el fin de agarrar “in fraganti” a la pareja. Revisan mensajes, e-mails, papeles, y están atentos a cualquier movimiento. A la hora de tener sexo, la idea de celotipia puede estimularlos, mezclándose el impulso sexual con ira y desinhibición.
También expresan fantasías con tal de “descubrir” el presunto engaño: “¿te gustaría hacer el amor con otro?”, “¿con quién te estás acostando?” o “¿quién lo hace mejor?”. Pueden no tener inhibiciones a la hora de probarse en la cama; sobre todo, si existen factores que intentan debilitar a la pareja. Se nutren de la impotencia ajena para estimularse. Rechazan todo tipo de propuestas eróticas del compañero sexual por considerar que existen intenciones “dudosas” en las mismas: “me quiere probar”; “debe tener un amante y me está comparando”.
Las personalidades paranoides buscan parejas sumisas y dependientes para ejercer su dominio. No aceptan la autonomía ni ningún otro cambio que favorezca la igualdad entre los sexos. El medio cultural modela los comportamientos de desconfianza para no provocar rechazo de entrada. En un principio, pueden comportarse con caballerosidad, respeto, tolerancia, amabilidad, mostrando gradualmente su verdadero carácter; o bien la apariencia, desde el primer momento, revela su machismo a ultranza, su rigidez de conceptos y la tendencia a la desconfianza.
Lo recomendable es exponer el problema para que tome conciencia de su percepción alterada. La comunicación deberá ser abierta, franca y sin concesiones: así no se puede seguir. Las personalidades paranoides más rígidas no reconocen su problema: son egosintónicos, es decir, que su comportamiento alterado está en sintonía con su Yo. Para ellos, la conducta que manifiestan es la correcta; los equivocados son los demás. Existen otro tipo de paranoides, con rasgos más flexibles y temerosos. En estos casos, los planteos de las parejas los pueden hacer reflexionar y optar por el cambio. Tienen temor de ser abandonados tanto por sus parejas como por los hijos (en caso de existir) o por el resto de su familia. La terapia individual o familiar ayuda a afrontar el problema.
Cuando la desconfianza tiene sus motivos
Las personalidades paranoides no necesitan motivos para desconfiar, su lema podría ser: “todo sujeto es traidor hasta que se demuestre lo contrario”. Sin embargo, suceden hechos en la vida -sobre todo en las parejas- que instalan la desconfianza hasta el punto de tornar insoportable la relación. En este caso, basta un hecho para provocar conflicto, rencor, celos, y un eterno “pase de factura”. La deslealtad en la pareja es una las situaciones más críticas, insta al desafío y mide los recursos vinculares para afrontarla.
Unos de los temas más acuciantes es la recuperación de la confianza. La persecución con el afán de “saber” (con quién, cuándo, dónde); la obsesión por los mensajes, mails, llamados telefónicos; el control horario, etc., provocan una profunda dependencia, no sólo con la pareja, sino con la idea de infidelidad, ocupando ésta el centro de la vida de la persona doliente.
Hay una premisa que se debe tener en cuenta: si se decide seguir en pareja, luego de la infidelidad, la persecución no sirve, por el contrario, aísla, incomunica, provoca más dolor. Si se apuesta a continuar juntos el compromiso de superación del problema les cabe a los dos. Los hombres o mujeres que han desarrollado rasgos persecutorios por experiencias pasadas son más sensibles al cambio.
El “fantasma” de la repetición o la “vuelta del pasado” sensibilizan a las personas hasta el punto de distorsionar el presente y se anticipan mal al futuro. La revalorización del “aquí y ahora” ayuda a las parejas a hacer un balance de lo conseguido y de lo que falta, además de exponer las estrategias para afrontar los temores. Romper con las generalizaciones es fundamental. Por ejemplo: “los hombres son más sexuales”, “si alguna vez fue infiel lo va a seguir siendo”, o “las mujeres son inestables emocionalmente”. Cada uno es singular y tiene un mundo propio. Interponer supuestos o conjeturas impide descubrir la esencia misma de toda relación.

