EL CLIMA

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domingo, 25 de marzo de 2012

EXODO

El Éxodo (Del latín: exŏdus, y este del griego: ἔξοδος, significa "salida") es el segundo libro de la Biblia y de la Torá (el Pentateuco, la Ley), del Tanaj (la Biblia hebrea), y del Antiguo Testamento cristiano. En el se habla de la salida de la esclavitud de Egipto y la huida del pueblo de Israel, por ende tuvieron que cruzar por el Mar rojo en búsqueda de la tierra prometida.
Los judíos llaman al libro por sus segundas palabras: We-'eleh shemoth (ואלה שׁמות) (i.e., "y éstos son los nombres") o simplementeShemoth (en hebreo, שמות, "nombres"). La Septuaginta lo titula 'Exodos' (ἔξοδος) que significa "partida". En la traducción al latín se adoptó ese nombre, con las diferentes transformaciones en la grafía según cada idioma. Como resultado, el término "éxodo" significa "salida", se refiere a la salida del pueblo de Israel de Egipto.

El principal propósito del Éxodo es mantener vivo en la memoria del pueblo hebreo el relato fundacional de sí mismo como nación: la salida de Egipto y la consiguiente liberación de la esclavitud. A través de su huida y la búsqueda de la Tierra Prometida, el judío adquiere conciencia de su unidad étnica, filosófica, cultural y religiosa por primera vez.

El Éxodo establece también las bases de la liturgia y el culto, y está dominado en toda su extensión por la figura del legislador y conductor, el patriarca Moisés.

Como en muchos otros [libros históricos], la historia que se narra aquí está muy lejos de la definición científica moderna, pues se trata de una historia religiosa y cultural antes que bélica, diplomática o política.

Es una historia popular, que se esfuerza por convertir la posible expulsión de Egipto1 en una gran epopeya nacional, despreocupándose del todo por los aspectos fácticos y académicos.

El alfabeto hebreo apareció finales del siglo VIII a. C. Después de siglos de tradición oral, los relatos pasan a la forma escrita, sufriendo las lógicas modificaciones y mitificación.

Teniendo en cuenta los hallazgos arqueológicos y los abundantes documentos egipcios de la supuesta época del éxodo, se llega a la conclusión de que no hay ninguna evidencia que el éxodo sucediera de la manera como en la Biblia se narra.Aunque la Biblia no cita al faraón del Éxodo por su nombre, sí da la fecha exacta del Éxodo. En 1Reyes 6:1 se lee que Salomón comenzó a construir el Templo en el cuarto año de su reinado, 480 años después que los hijos de Israel salieron de Egipto. La mayoría de los estudiosos de la Biblia estiman que el cuarto año del reinado de Salomón era el año 967 a. C. Luego la fecha de Éxodo fue 1447 a. C. (967 + 480), cuando gobernaba Tutmosis III, o Amenofis II, pero no hay ningún documento ni resto arqueológico egipcio que confirme este acontecimiento.

jueves, 30 de junio de 2011

EXODO





EXODO

Nace una luz de esperanza

Los ángeles tenían ya asignadas las misiones desde la mente de Dios aún cuando todoestaba naciendo en infinitas formas de luz. La luz desgarraba las tinieblas y la resistenciacontinuaba en muchos rincones del universo, pero nada de ello podía imponerse ya algrito del despertar divino. Así fue como de a poco fueron naciendo los mundos y las estrellas que los alimentarían.Cuando una estrella nacía se le asignaba a un ángel para que cuidara de ellos. En elprincipio Dios creó los cielos, el cielo que vemos y el que no se ve con los ojos físicos,sino con los ojos del alma, separó la luz de las tinieblas y luego infundió el alientoexpandiéndose genuino para crear el firmamento. Allí nacieron los astros y la tierratambién tuvo su lugar.Después que el Arcángel Miguel ganara la batalla que libró en los cielos, sobrevino unaépoca de paz y trabajo, Dios creo a los humanos y luego llamo a sus ángeles y lesprometió que aquel que lograra sostener una cadena de planetas que estando ligadosentre sí por una relación de contenido y que no pudiesen verse sino en millones de añoshasta haber logrado la verdadera evolución espiritual, hasta haber logrado tocarse sinestallar y poder compartir la Gloria de la Creación sin caer en la envidia y el egoísmo, ésesería el regente.Había un ángel muy pequeño que no descansaba nunca, de nombre Uriel, estaba lejos detodas las miríadas de ángeles que escuchaban atentamente al Señor, pero decidiócumplir el pedido, no con el ánimo de convertirse en regente sino movido por su granamor y entrega a la voluntad divina. Fueron muchos los ángeles que infructuosamenteintentaron lograr que hubiera mundos cercanos con estrellas similares y vidas similares,pero su falla consistía en que los celos invadían pronto a las almas que querían habitarlasy discutían entre sí para tener sus territorios y cerrarse a posibles ataques.El pequeño Uriel decidió vivir en aquellas tierras nuevas poniendo todas sus energías enel balance y equilibrio de sus órbitas, regando parcelas con lluvias y cuidando lavegetación que de a poco iba creciendo. Una vez que lograba hacer un jardín se iba muylejos, tan lejos que se olvidaba cuál había sido el anterior, así descubrió que si manteníamemoria de sus obras tenía también memoria de si mismo y por ende su ego creceríatanto que podría opacar su entrega a Dios, por lo que decidía cada vez irse más lejos ycuidar de los lugares más olvidados en la esfera celestial.El Señor volvió a llamar a los ángeles para que presentaran sus obras. Ellos habíancreado cadenas hermosas de planetas con seres de diversas formas y aptitudesincreíbles, pero Dios notó que muchos de ellos ya se conocían y podía desatarsenuevamente una guerra en el universo debido al sentido de posesión que los animaba,pues el contacto con la materia había debilitado su noción de pertenencia divina.El Gran Hacedor no estaba conforme con lo que sus queridos ángeles habían hecho ydecidió soplar fuerte para separar aún más a los mundos creados y así poner mayor.