EL CLIMA
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martes, 6 de enero de 2015
QUE PASA CUANDO NO LLEGA
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pregnant_woman.jpg
http://www.enbuenasmanos.com/
¿Quieres quedarte encinta y no sabes si esos cambios en tu cuerpo son los primeros síntomas de embarazo?
¿Te miras y te remiras y no sabes interpretar qué te pasa, si pasa algo ¡claro!? En primer lugar, lo primero que debes hacer, tanto si estás deseando tener tripita como si tienes terror a quedar encinta, que no es bueno obsesionarse mirarse y remirarse una y otra vez.
Lo único que conseguirás es adentrarte en una patología psicológica que puede llegar a ser grave (si el ansiado bebé no llega).
jueves, 7 de febrero de 2013
EMBARAZADAS Y ACIDO FOLICO
Las embarazadas deben tomar ácido fólico, preferentemente desde antes de concebir. Cuando una mujer decide tener un hijo, se recomienda que comience a consumirlo… ¿eso por qué?
El ácido fólico ovitamina B9 ayuda a prevenir los defectos del tubo neural en el bebé. Es importante tomarlo a diario en pastillas porque es una vitamina que el cuerpo no puede almacenarla.
Estudios demuestran que ayuda a prevenir un 70% de los defectos en el tubo neural, que es de donde se forman el cerebro y la médula de nuestro bebé. Estos defectos son, principalmente, la columna bífida y la anencefalia. E
Además reduce el riesgo de otros defectos congénitos (como labio leporino, paladar hendido o ciertas fallas cardíacas) y disminuye además las posibilidades de un nacimiento prematuro.
Si planeas un embarazo, lo ideal es que consumas alrededor de 400 microgramos (0,4 miligramos) de ácido fólico diariamente, hasta por lo menos, los primeros 3 meses del embarazo para reducir riesgos.
¿Por qué consumirlo antes del embarazo?
Primero, porque estimula la producción de hemoglobina, lo cual ayudará a que la placenta de forme mejor y más rápido.
Además, porque el tubo neural se forma en los primeros 28 días del embarazo, por ende, el ácido fólico acturará antes que sepamos que estamos embarazadas.
Además de tomarlo, podrás consumirlo en:
- Avellanas
- Arvejas
- Brócoli
- Naranjas
- Lentejas
- Maníes
- Semillas de Girasol
- Germen de Trigo
- Garbanzos
- Espinaca
- Espárragos
- Porotos negros
- Higado
Lo ideal es programar el embarazo y empezar a tomar la vitamina B9 un año antes de concebir.
miércoles, 9 de enero de 2013
Embarazadas, ¿cuantas eco?
primeriza.elembarazo.net
La primera ecografía se realiza entre la semana 7 o 8. Esta ecografía determina el número de embriones en desarrollo así como la fecha aproximada de parto.
La segunda ecografía se realiza en la mitad del embarazo. En esta segunda ecografía se observan los órganos del bebé y se detecta si existen anomalías. También podremos ver el tamaño de los huesos, la medida de la cabeza, etc.
La tercera ecografía se realiza en el octavo mes del embarazo, para controlar el correcto crecimiento del feto.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Ahora tambien tenemos consultorio.
¿Es normal que me gotee leche del pecho durante el embarazo?
Sí. Aunque no les sucede a todas las mujeres embarazadas, muchas de ellas empiezan a perder calostro (también llamado primera leche, líquido que alimenta a los bebés en sus primeros días de vida) durante el embarazo, una vez se encuentran en el tercer trimestre de gestación. Quizá sea un poco molesto, pero no indica ningún problema ni es síntoma de que algo va mal. Si te sientes incómoda, puedes usar discos de lactancia en el sujetador, que absorberán las pérdidas que puedas tener.
martes, 11 de diciembre de 2012
¿Tas embarazada?, y lee un poco daleee...
www.espanol.babycenter.com
La perspectiva de ser mamá seguro que te llena de alegría, pero estar embarazada no siempre es fácil. Quizás las náuseas te tienen amargada o puede que se te retrase el parto 10 días y ya no aguantes más. Para recordarte que el embarazo también puede ser divertido, hemos reunido algunas de las cositas que lo convierten en un periodo mágico.
Lo que te hará sonreír:
1 Ver la cara que pone tu esposo cuando le muestras la rayita del resultado positivo en la prueba de embarazo.
2 Disfrutar de las primeras semanas, cuando el embarazo es un precioso secreto entre tu pareja y tú.
3 Saber que tienes nueve meses enteros para planear, soñar y fantasear.
4 Escoger ropa de maternidad. Hoy en día es bonita, práctica, ¡e incluso sexy!
5 Tener la excusa perfecta para consentirte: darte largos baños perfumados, disfrutar un masaje especial para embarazadas y ponerte cremas hidratantes en la pancita.
6 Entender y apreciar a tu mamá como nunca antes.
7 Poder suscribirte a la comunidad de BabyCenter y hablar con otras futuras mamás.
8 Fijarte el objetivo de aumentar de peso, por una vez en la vida.
9 No sentirte culpable de dormir hasta tarde los fines de semana, si es tu primer bebé. Al fin y al cabo te lo mereces... porque luego no podrás hacerlo por muchos años.
10 Ver cómo crecen tus pechos y los vestidos escotados te sientan de maravilla.
11 Y, claro está, comprarte un par de lindos brasieres para lucir el escote con estilo.
12 Hacer nuevas amistades, porque las mujeres embarazadas siempre tienen algo que compartir.
13 Lucir un cabello más brillante y sedoso que nunca.
14 Observar cómo de repente tus familiares y amigos te miran con más ternura, ¡y ni se diga tu pareja!
15 Encontrar personas que te ofrecen su asiento en el metro y el autobús.
16 Ver cómo se les ilumina el rostro a tu mamá, papá, hermanos y amigos cuando les das la buena noticia.
17 Aprender cosas nuevas, desde tejer un minúsculo suetercito hasta cómo compartir fotos por computadora, para que el mundo entero pueda conocer a tu recién nacido.
18 Sentir que tu sensibilidad es más aguda que nunca, que tus lágrimas brotan con más frecuencia y que tu capacidad de amar crece cada día.
19 Decorar la recámara de tu bebé o un rinconcito de tu propio dormitorio.
20 Sentir las primeras pataditas y pasarte una hora echada con la mano en el vientre para ver si las vuelves a notar.
21 Mandar a tu esposo a buscar churros y nopales con guacamole a las 10 de la noche sin sentirte culpable en absoluto.
22 Admirar los vestiditos de tu primera infancia o la medallita del bautismo de tu esposo, que tus papás o tus suegros te entregan emocionados para que las use su nietecita.
23 Salir a pasear con tu pareja para respirar aire fresco, porque es bueno para ti y para el bebé.
24 Disfrutar de los vívidos sueños que suelen tenerse durante el embarazo y reírte de ellos con la amigas.
25 Escoger ropita, zapatitos tan pequeños que parece imposible que le vayan a caber, toallas con capucha en forma de patito y todas las demás preciosidades que usan los recién nacidos.
26 Escribir un diario sobre tu embarazo para que tu hijo lo lea cuando sea mayor.
27 Posar para que te tomen fotos de la pancita y asombrarte, al cabo de unos años, de lo que llegó a crecer.
28 Saber que hay mucha gente dispuesta a ayudarte: doctores, enfermeras, consejeras de lactancia...
29 Estar echada en la cama, en brazos de tu pareja, sabiendo que el amor que se tienen ha creado una nueva vida.
30 Disfrutar cada segundo de las salidas nocturnas, las escapadas improvisadas de fin de semana, y de cualquier otra cosa que no van a poder hacer tan fácilmente una vez tengan al bebé.
31 Saber que a partir de ahora, pase lo que pase, nunca estarás sola.
32 Preparar una linda caja para la colección de recuerdos que vas a guardar para tu hijo: las primeras fotos de las ecografías, el brazalete que le pondrán al nacer, un mechón de su cabello...
33 Pasar horas con tu esposo pensando en qué nombre le pondrán (¡no te olvides de probar el buscador de nombres de BabyCenter si no te puedes decidir!)
34 Imaginarte a quién se parecerá. ¿Tendrá tus hoyuelos y las largas pestañas de tu esposo?
35 Soñar con "mi hija, la astronauta", o "mi hijo, el doctor".
36 ¡Mirar tu vientre en el espejo y darte cuenta de que hay una personita allá adentro!
37 Ver la primera imagen de tu bebé en una ecografía, pedir una copia de la foto y llevarla en la cartera para poderla mirar cien veces cada día.
38 Poner la mano de tu esposo sobre tu vientre y ver su expresión cuando siente moverse al bebé por primera vez.
39 Comprar, por fin, un muñequito de peluche para tu propio bebé, y no para el de otra mamá.
40 Avisar a tu esposo de que ya han empezado las contracciones del parto.
41 Probar todos los ejercicios que aprendiste en las clases de preparación para el parto y darte cuenta de que de verdad funcionan.
42 Recibir el apoyo de tu pareja, tu mamá, o tu amiga íntima, que te están acompañando durante el parto, y saber que puedes fiarte de ellos ciento por ciento.
43 Darte cuenta, a medida que las contracciones se hacen más dolorosas, que puedes gritar todo lo que quieras y nadie se va a escandalizar.
44 Decidir si vas a usar medicamentos para aliviar el dolor y saber que te los darán en la etapa del parto más apropiada.
45 Sentir la inmensa emoción de ver a tu bebé por primera vez y contarle los deditos.
46 Mirar a tu recién nacido a los ojos por primera vez.
47 Ver la emoción de tu esposo cuando su bebito le agarra un dedo por primera vez.
48 Abrir una botella de champagne para celebrar el nacimiento, sea la hora que sea.
49 Llamar a todos tus seres queridos para anunciarles la buena nueva.
50 Despertarte, ver a tu hijito junto a ti y decirte: ¡Pero si es verdad! ¡Ya soy mamá!.
viernes, 7 de diciembre de 2012
EMBARAZO
Dos psicólogos de la Universidad estatal de Florida, Matthew Gaillot y Roy Baumeister, han realizado un estudio de las conductas de centenares de personas que les ha permitido concluir que unos niveles de glucosa adecuados y constantes en el organismo son cruciales para poder ejercer el autocontrol. El cerebro necesita glucosa para poder llevar a cabo de manera eficiente todas sus tareas, pero hay una que requiere un aporte especial: la capacidad de frenar los impulsos y las respuestas automáticas de manera consciente, lo que resulta esencial para vivir en sociedad y estar en armonía con los demás.
Se ha observado que las personas que participan en largas reuniones sin tomar nada, acaban dando respuestas fuera de tono o discutiendo debido a la hipoglucemia que ha hecho mella en ellos.
A menudo se dice que las embarazadas están más sensibles, lo que no solamente sería a causa de los cambios hormonales, sino que los cambios de humor también puede surgir por una falta de glucosa, si pasan largas horas sin comer. Durante la gestación sería importante comer a intervalos regulares y hacer más de tres comidas diarias, si es posible, tomar algo a media mañana y a media tarde. Hay que evitar las comidas muy copiosas para no padecer ardor de estómago, pero sí comer varias veces al día.
Algunas embarazadas tiene antojos de dulce, lo que las calma y hace que estén menos irritables, pero no deberíamos caer en la trampa de pensar que para obtener glucosa debemos consumir azúcares refinados como los que están presentes en la bollería. La glucosa también se obtiene de las frutas o incluso de alimentos en los que predominan las proteínas.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
¿TAS EMBARAZADA? OJO CON LO QUE COMES...
Llegan las cenas de trabajo, las reuniones familiares, las sesiones de compras... Pero este año es especial. Un bebé está en camino y su futura mamá tiene que cuidarse para que los dos estén en plena forma. Te explicamos qué alimentos típicos de Navidad puedes comer, cuáles están prohibidos, qué bebidas debes evitar...
A la hora de comer
La mayoría de las celebraciones navideñas transcurren alrededor de una mesa llena de manjares, y muchas embarazadas ven como un fastidio no poder tomar algunos alimentos. Sin embargo, el abanico de posibilidades es muy amplio: exquisitos pescados al horno, nutritivos asados de pavo o caza, la piña natural, una fruta muy consumida en estas fechas que actúa como digestivo natural, purés de castaña o manzana... Basta con echarle imaginación y, tal vez, adaptar un poco las recetas, para poder disfrutar de los placeres de la buena mesa. Eso sí, teniendo cuidado con:
Los atracones: "Un día es un día", decimos cuando estamos de fiesta... Hoy es una comida especial, pero mañana hay una cena especial, y así suma y sigue durante 15 días. Estando embarazada, hay que intentar moderarse y no solo porque cuanto más peso cojamos durante el embarazo, más difícil será recuperarnos después, también por nuestro bienestar. Evitar los atracones e ingerir menos cantidad de alimentos en cinco comidas al día puede ser una buena solución, además de evitar tumbarse inmediatamente después de comer.
Los caprichos: Un trozo de turrón o mazapán está bien, pero no conviene abusar de dulces y pasteles. Ahora sí, para endulzarnos las fiestas son perfectos los postres a base de fruta, como la compota o la manzana asada, o los helados de yogur. Del mismo modo, las salsas que acompañan a pescados y carnes, los fritos y, por ejemplo, pasteles de carne u hojaldres, deberían consumirse solo esporádicamente, al igual que las comidas picantes o los patés.
A la hora de beber
Los expertos no dejan de advertir sobre las consecuencias negativas del consumo de alcohol durante el embarazo. Tomar grandes cantidades de esta sustancia podría provocar síndrome alcohólico fetal, una enfermedad rara y muy grave y, en dosis más pequeñas, influye en el normal crecimiento y desarrollo del feto y del niño nacido.
No es que "solo una copita de vino" vaya a causar un daño terrible al bebé, el problema es que no se sabe cuál es la dosis segura. Por eso es mejor pecar de celo y prescindir de él completamente durante toda la gestación.
El agua y los zumos de fruta naturales recién exprimidos (con moderación) son las mejores bebidas para las embarazadas, aunque si queremos introducir un poco de variedad, hay que tener cuidado con:
Bebidas "sin": No es lo mismo una bebida no alcohólica, como algunas cervezas y vinos, que una bebida sin alcohol. Las primeras pueden tener en su composición trazas de alcohol (menos del 5%) que, si bien tomadas ocasionalmente no perjudicarían al feto, en grandes cantidades o muy frecuentemente sí pueden hacerlo. Mejor revisar bien el etiquetado.
Las bebidas gaseosas : Los refrescos son una buena alternativa, pero con moderación, porque contienen mucha azúcar y gas, que puede resultar molesto, sobre todo en el segundo y tercer trimestre del embarazo. Además, podrían disminuir la absorción del calcio y algunas vitaminas.
Los excitantes: Durante el embarazo, conviene reducir el consumo de cafeína hasta una o dos tazas al día. Hay que recordar que la cafeína no solo está en el café. El té verde y negro, los refrescos de cola y otros tipos de refrescos también contienen cafeína. Si sustituimos estos días el café de después de comer por infusiones de manzanilla, anís o hierbabuena, no sólo estaremos reduciendo el consumo de cafeína, sino también facilitando la digestión.
Alimentos prohibidos en el embarazo
Aunque aflojemos un poco las reglas durante las fiestas, no hay que perder de vista que los alimentos que nuestro ginecólogo haya "tachado de la lista" por cualquier motivo, además de los considerados no aptos para mujeres embarazadas:
Pescado y carne crudos: No se recomienda durante el embarazo el consumo de pescado (sushi) o carne (carpaccio, tartar) crudo o muy poco hecho por el riesgo de transmisión de algunos gérmenes que pueden ser peligrosos para el feto.
Pescado marinado, ahumado o en vinagre, salmuera...: Además de estar crudos, tienen el riesgo adicional de que pueden llevar conservantes, a evitar durante la gestación.
Quesos no pasteurizados: Existe una pequeña posibilidad de contraer una infección por una bacteria llamada listeria, que provoca graves daños al feto. Lo mejor es evitar los quesos (y todos los alimentos) fabricados a partir de leche no pasteurizada, por ejemplo, quesos blandos como feta, brie, camembert, roquefort o cabrales.No conviene hacer excesos con la alimentación.
Es preferible comer ligero y seguir haciendo cinco o seis comidas al día.
De los platos típicos navideños, se puede comer de todo con alguna salvedad: si la embarazada no ha pasado la toxoplasmosis (infección que puede dejar secuelas en el futuro bebé), ha de evitar las carnes crudas o poco hechas, incluidos el jamón y cualquier embutido.
Las verduras que se toman crudas en ensalada deben lavarse muy bien.
El pescado crudo o poco hecho puede contener un parásito llamado anisakis,que causa infecciones. Se destruye cocinándolo a 60º durante más de cinco minutos o congelándolo a 20º bajo cero durante 72 horas.
En cuanto a las bebidas, es mejor evitar las que llevan gas, ya que provocan molestias digestivas. Las bebidas con alcohol están contraindicadas durante el embarazo.
Se puede asistir a fiestas y discotecas. Eso sí, hay que reservar al menos ocho horas para el descanso nocturno.
Si la futura mamá baila, no debe llegar a fatigarse.
Si la embarazada se pone ropa de fiesta, tiene que abrigarse lo suficiente para no sentir frío, ya que cuando baja la temperatura se constriñen las venas y arterias y el aporte sanguíneo que recibe el feto se reduce.
No está contraindicado viajar en el embarazo, ahora bien, hay que evitar desplazamientos largos y pesados. Si la embarazada piensa hacer un viaje intercontinental o visitar un país exótico, conviene que consulte a su médico antes.
sábado, 1 de diciembre de 2012
¿Estas embarazada?, revisa los medicamentos.
Durante la gestación, los medicamentos actúan sobre el feto (luego de cruzar la placenta), causando posibles daños al bebé.
La embarazada nunca puede tomar un medicamento sin la autorización de su médico. Si se encontraba bajo algún tratamiento clínico antes de quedar embarazada, es imprescindible que se lo comunique a su obstetra en la primera visita para que pueda evaluar la suspensión o no del mismo.
En el caso de tener fiebre, está permitido el uso de paracetamol, pero siempre deberás consultarlo previamente con tu obstetra.
También hay que tener en cuenta que durante la lactancia la mayoría de las drogas que se le dan a la madre pasan a la leche, aunque en menor cantidad. Por lo cual antes de tomar algun medicamento se deberá consultar con el médico y el pediatra. No se recomienda suspender la lactancia.
Antibióticos
Algunos están permitidos durante el embarazo y otro no. Tu médico evaluará en cada caso.
Broncodilatadores y antiasmáticos:
En general no se ha reportado, excepto algún caso aislado y realmente extraordinario, ningún tipo de efectos perjudiciales para la madre o para el bebé debido al empleo de medicamentos que relajan los músculos bronquiales y para el tratamiento del asma. De todos modos, es mejor consultar con tu obstetra y nunca te automediques.
Antiácidos
Los antiácidos están permitidos siempre que se tomen en las dosis recomendadas y si son suscriptos por tu médico.
Diuréticos
En el embarazo no deben recibirse diuréticos. Es conveniente consultar con tu obstetra y nunca te automediques.
jueves, 22 de noviembre de 2012
EMBARAZO CAMBIOS DE HUMOR Y CARACTER
Cambios de humor
Este desequilibrio se debe, según se cree, a la acción de las hormonas y es algo muy habitual, especialmente en el primer trimestre y en mujeres que padecen síntomas semejantes durante el síndrome premenstrual. No olvides tampoco que la revolución hormonal viene acompañada de sentimientos de angustia por la inminente responsabilidad que supone, para la futura mamá, traer un niño al mundo, por lo que los cambios de humor se agravan cuando se trata del primer hijo. Esta inestabilidad puede manifestarse en cambios repentinos que van desde la euforia hasta el llanto desconsolado en cuestión de segundos.
Seguro que estos síntomas te suenan ¿verdad? Sin embargo cuando esta inestabilidad emocional se hace persistente y te sientes hundida, te cuesta conciliar el sueño, has alterado tus hábitos alimenticios, tienes fatiga constante, cambios de carácter exagerados… y no remite en unas semanas, podría tratarse de algo más serio que una alteración hormonal. No dudes en contárselo a tu médico, ya que tal vez estés sufriendo una depresión.
Miedos, ansiedad y estrés
Los pensamientos acerca de la salud y el bienestar del bebé son muy frecuentes, no te alarmes. Hasta podrás llegar a experimentar sueños (¡incluso diurnos!) relacionados con las preocupaciones que más te afectan sobre tu bebé. Estos sueños son totalmente sanos y pueden ayudarte a superar tus principales temores. Pero si te tranquila más, hazte una ecografía u otras pruebas prenatales y habla con tu médico para ver que todo sigue en orden. Estos miedos, unidos a tu rutina laboral y los preparativos del parto podrán generar cierto estrés también y aunque en sí mismo no es perjudicial ni para ti ni para el bebé, presta atención a los posibles efectos o problemas derivados del mismo: ansiedad, insomnio, pérdida de apetito, depresión, etc.
Si la preocupación interfiere en tu ritmo habitual, lo más recomendable es consultar a un profesional.
Cambio del deseo sexual y frustración
También la libido durante el embarazo será distinta. Estos cambios van desde una disminución del deseo sexual, debido a otras alteraciones (náuseas, fatiga...) o al sentimiento de verse menos atractiva, hasta un aumento del mismo.
Como consecuencia de los cambios físicos que estás sufriendo es normal sentirse frustrada porque la ropa ya no queda tan bien y no te ves atractiva. ¿No cabes en la ropa de antes y la de embarazada te parece un saco? Busca ropa que te favorezca. Existen (y cada vez más) infinidad de marcas y estilos donde encontrar lo que mejor te sienta.
Problemas de memoria y concentración
La falta de memoria y la distracción son factores ligados al embarazo. Parece que las hormonas también tienen algo que ver, pero además tu cabeza estará pensando en tu futuro hijo y todo lo que eso conlleva. Por lo tanto los pequeños olvidos y problemas de concentración serán frecuentes y tu agilidad mental puede no ser tan “ágil” como antes, pero para tu alivio este estado es temporal, se normaliza después del parto. Lo mejor que puedes hacer es quitarle importancia y tomártelo con sentido del humor. Además, ante cualquier despiste siempre tienes una excusa: ¡estás embarazada!
Calendario de posibles cambios psicológicos
Primer trimestre
-Inestabilidad emocional (parecida a la del síndrome premenstrual)
-Dudas, temores, alegrías
-Tranquilidad
Segundo trimestre
-Inestabilidad emocional
-Alegría y/o aprensión ante la realidad del embarazo
-Aceptación de la realidad (puede llevar a la fustración)
-Ansiedad ante el futuro
-Alegría (producida por los movimientos fetales)
-Distracción y sueños
Tercer trimestre
-Aprensión por la maternidad y la salud del bebé
-Aumento de los sueños acerca del bebé
-Aumenta la sensación de pesadez del embarazo
-Excitación ante la inminente llegada del parto
-Irritabilidad e hipersensibilidad
-Impaciencia e intranquilidad
Tus emociones a raya
> Para aliviar tus cambios de humor y tu sensibilidad a flor de piel, toma nota de estas medidas:
- Mantente saludable físicamente. Haz ejercicio y descansa lo suficiente.
- Cuida tu alimentación.
- Infórmate de todo lo concerniente al embarazo y tu futuro bebé. Asiste a clases de preparación al parto, lee libros y revistas sobre el tema, pregunta todo lo que te preocupa a tu ginecólogo, escucha y pide consejo a otras madres.
- Tómate la vida con calma y haz sólo las cosas que realmente tengan importancia.
- Pospón las tareas que puedan esperar para después del parto y mientras aprovecha esta etapa relajándote y divirtiéndote, ¡sólo dura 9 nueve meses!
- No te exijas demasiado en casa y delega obligaciones.
- Aléjate temporal o permanentemente de aquello que te produce ansiedad y estrés.
- Comunícate con tu pareja, familia y amigos y comparte tus miedos y preocupaciones.
- No tomes ninguna medicina, o suplemento vitamínico sin consultarle antes a tu médico.
> Para tener una memoria de elefante:
- Evita grasas saturadas que producen colesterol y pueden obstruir las arterias, impidiendo el riego de oxígeno al cerebro.
- Toma verduras, frutas, frutos secos, pasta, legumbres, alimentos con magnesio, yodo y fósforo y vitaminas como la B12 y el ácido fólico.
- Prescinde del alcohol, el tabaco y por supuesto las drogas.
¡Ejercita tu mente!
Si los descuidos y olvidos comienzan a ser verdaderamente fastidiosos puedes realizar una serie de actividades para poner en forma tu memoria, que no sólo pueden serte útiles durante el embarazo, sino durante el resto de tu vida.
- Lee habitualmente.
- Practica juegos de mesa.
- Realiza crucigramas, autodefinidos, sudokus, etc.
- Memoriza la lista de la compra, recetas de cocina, teléfonos, la ropa que llevabas ayer, la de tus compañeros de trabajo, etc.
- Prescinde de la calculadora al hacer las cuentas.
- Coge el periódico o cualquier texto, colócalo frente al espejo y trata de leerlo al derecho entendiendo lo que dice.
- Lleva una agenda diaria y apunta todo lo que tienes que hacer. Recordamos mejor las cosas si las escribimos.
lunes, 19 de noviembre de 2012
EMBARAZO ENFERMEDADES
www.comienzossaludables.com
Enfermedades y Trastornos Durante el Embarazo
Enfermarse no es agradable y dependiendo del tipo de enfermedad, puede ocasionar cierta inquietud al que la padece por sus posibles consecuencias. Pero si la enfermedad ocurre durante el embarazo, la preocupación sobre sus efectos sobre el desarrollo del bebé puede producir mucha ansiedad a las futuras madres.
Enfermedades durante el embarazo
Hay algunas enfermedades que se conocen como “silenciosas” porque no presentan síntomas y pueden estar presentes antes de quedar embarazadas. Si estas enfermedades no se tratan adecuadamente, sí que pueden tener influencia sobre el desarrollo del bebé o sobre la evolución del embarazo.
La influenza y el embarazo
Todos los años suele haber epidemias de influenza, también conocida como la gripa. Debido a que es una enfermedad bastante común es posible que llegue a contagiarse durante el embarazo. Al igual que todas las enfermedades infecciosas durante el embarazo, el desarrollo de la influenza debe vigilarse de cerca para evitar...
Diabetes del embarazo
Las mujeres latinas, debido a una serie de factores genéticos tienen tres veces más diabetes del embarazo, que el resto de las mujeres en Estados Unidos. Esta enfermedad, que también se conoce como diabetes gestacional, puede tener repercusiones en el embarazo.
Preeclampsia
La preeclampsia, que también se denomina toxemia, es una enfermedad que sólo se produce durante el embarazo y que puede llegar a ser grave. Es importante conocer los síntomas para que la preeclampsia no pase a convertirse en eclampsia, una condición que puede tener consecuencias graves...
Presión alta durante el embarazo
Las latinas tenemos el mismo porcentaje de hipertensión que el resto de la población. Sin embargo, debido a que se trata de una enfermedad silenciosa y al hecho de que no contamos con una cobertura médica regular, es común descubrir durante el embarazo que la presión sanguínea esta alta.
Diabetes antes del embarazo
La diabetes es una enfermedad que, por motivos genéticos, nos afecta a los latinos en un porcentaje más elevado que a otros grupos étnicos. El problema de la diabetes es que es una enfermedad “silenciosa", es decir, los síntomas no se presentan hasta que la enfermedad está ya instaurada.
Embarazo ectópico
En ocasiones, aunque se ha producido la concepción, el óvulo fecundado no se sitúa en el lugar correcto, sino en una de las trompas de Falopio. Al empezar a crecer esto puede crear una hemorragia interna que hay que tratar inmediatamente.
Sangrado vaginal
En ocasiones durante el embarazo se puede producir sangrado vaginal. El sangrado vaginal puede comprender desde algunas manchas en la ropa interior, hasta una hemorragia que requiera atención médica inmediata.
sábado, 3 de noviembre de 2012
ANTOJOS Y EMBARAZO
Siente que quiere comer helados, comidas ácidas, saladas o dulces. Se levanta al amanecer con un sabor a alguna comida que tiene que ingerir en el instante. Si le pasa esto, podría tener antojos por el embarazo.
¿Y qué son los antojos? Son un deseo inaguantable e inesperado de comer un alimento. Algunos especialistas dicen que es por falencias de nutrientes, y otros, que da por los cambios hormonales que produce el embarazo.
Los antojos se dan entre un 60 y 90 por ciento, aproximadamente, en las embarazadas. Es recomendable satisfacerlos cuando se sientan; sin embargo, se debe tener cuidado para no caer en un desorden alimenticio.
Pese a esto, los antojos son normales en el embarazo. Lo más importante es que haya una alimentación balanceada antes, durante y después de ellos.
Los alimentos que más se desean durante el embarazo son las frutas ácidas, los dulces, los productos lácteos y la comida muy condimentada. De lo que menos se antojan las mamás es de la carne. Las ansias de comida salada indican una necesidad de sodio en el cuerpo.
Durante el embarazo también se sufre de náuseas y vómitos; por esta razón, a las mamás les gusta lo frío y las bebidas con gas. Estas son comidas que, por lo general, quitan estos síntomas.
“Hay que cuidarse de los antojos, ya que estos tienen mucha carga calórica y, si estos se consumen de manera repetitiva, se dará un aumento de peso no muy conveniente ni saludable”, explica la nutricionista Sandra Morales.
Es importante comer sano e intentar balancear los antojos con los alimentos que el cuerpo necesite en este estado. Si se quiere un helado, será mejor congelar un yogur; este, además, proporciona calcio. O si se quiere, limón. No se debe tomar en limonada con azúcar, será mejor mezclarlo con un filete de pescado, de esta manera estará aportando hierro.
Si la mujer siente que subió más de peso, es importante que consulte al médico para que él le indique una dieta. Y si la mujer es activa, necesita de mayores calorías, pero sin desmandarse.
Por qué se dan los antojos
Al principio del embarazo, la placenta produce unas hormonas que hacen que el organismo sufra una serie de trasformaciones como la falta de apetito y náuseas. Estas variaciones presentan fenómenos en las que los alimentos que antes les gustaban a las embarazadas sean en el estado actual insoportables para ellas o que, por el contrario, se den unas exageradas ganas de comer alimentos ácidos o dulces.
jueves, 25 de octubre de 2012
ANTOJOS EN EL EMBARAZO
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En los primeros meses del embarazo una proporción significativa de mujeres desarrollan antojos muy particulares. En el Valle del Cauca, Colombia, por ejemplo, algunos de ellos incluyen comer mango viche -verde- con sal, hielo raspado, tierra húmeda -alteración conocida como ¨pica¨- grosellas con sal, cubitos de hielo -el hielo es anestésico al reflejo del vómito y humedece la saliva permitiendo tragarla con mayor facilidad-, tomar bebidas energéticas heladas , chupar limón o comer cáscaras de mandarina.
Al mismo tiempo se presenta en estos primeros meses de gestación un fastidio odorífero hacia sustancias y productos, como por ejemplo el cigarrillo, el café, la gasolina o ciertos productos alimenticios. La mujer puede desarrollar entonces un reflejo condicionado a cierto tipo de comestibles de su agrado, por ejemplo las galletas negras con leche. Estos antojos pueden resultar de la carencia de electrolitos, vitaminas u oligoelementos - zinc, manganeso, molibdeno, etc- .
Entre el cuarto y quinto mes de embarazo los antojos mencionados muchas veces han desaparecido. El feto crece a una velocidad superlativa y come como elefante de príncipe africano, por lo tanto puede darse que la futura madre desayuna a las 7 de la mañana y a las 9 tiene otra vez hambre. La mejor manera que tiene el cerebro de disipar esa sensación de estómago vacío es generar una nueva necesidad de comer y es allí donde se disparan la mayor cantidad de antojos.
Como la insulina es la hormona que mejor estimula el crecimiento del feto - ilustra Hoover O. Canaval Erazo, M.D. Ginecobstetra-, la futura madre se vuelve cuasidiabética -estado diabetogénico temporal- pues el feto necesita glucosa para crecer. Los antojos en esta etapa por lo tanto son de dulces y carbohidratos. Muchas mujeres creen que el método perfecto para recuperar de forma saludable la energía faltante es con la fructosa -azúcar de las frutas-. Contrario a esa idea, el exceso de fructosa puede llevar a un peligroso sobrepeso.
La lechona del amor
Los antojos del segundo trimestre están, en la mayoría de las situaciones, condicionados a lo que se puede conseguir con facilidad. Por lo tanto, si una embarazada llama a su madre a las ocho de la noche para que vaya a su casa y le prepare un plato especial, en el fondo lo que desea es cariño y compañía y no solo una deliciosa cena. Si el esposo llama a su pareja para avisarle que se quedará trabajando hasta tarde y ella le pide pase antes de llegar a casa por una docena de donas, lo que esta mujer puede estar sintiendo y no expresa es que su embarazo es importante y necesita que su compañero también lo interprete así. Los antojos, en ese caso, son un mecanismo de defensa, el deseo de tener a su hombre temprano en casa.
Nació el bebé. Se acabaron los antojos de la madre, pero...
Dentro de este contexto, la psicóloga Beatriz Eugenia Villa Rios, especializada en Psicología Ginecobstétrica, afirma que los antojos pueden ser una manipulación sana para sentir solidaridad y comprensión, es decir, un medio propicio para ganancias secundarias o agregadas en una relación de pareja. En algunos casos esta manipulación se encuentra enraizada en comportamientos negativos como el déficit en la comunicación conyugal o viejos problemas pendientes por resolver y que se intensifican por el embarazo. Cuando el futuro padre, para cumplir un antojo de su compañera, sale a buscar una lechona a las 3 de la mañana, más que hambre el problema puede ser una carencia de comunicación, afecto, entre otros.
Un caso distinto es el Síndrome de Empollar o embarazo del esposo. En esta situación el futuro padre desde su inconsciente quiere comprometerse en el embarazo y empieza a sentir antojos. Una lechona a las cuatro de la mañana con seguridad sería compartida amorosamente por los dos. Aquí juegan un importante papel las feromonas pues, a través de ellas la embarazada estimula en su pareja el apetito, la necesidad de ingerir alimentos exóticos o de uso poco frecuente.
Teorías sobre los antojos
La psicóloga Andrea Gutiérrez Jiménez, especialista en Educación Perinatal de la Universidad Anáhuac, afirma que hay mujeres que experimentan un rechazo inconsciente a su embarazo y presentan una descompensación nutricional que genera múltiples antojos. Cuando esto ocurre es posible observar un incremento en las naúseas y episodios de vómitos, lo que a su vez genera sensación de fatiga con ¨ardor estomacal¨, llevando a problemas médicos como una gastritis, esofagitis y el incremento de enfermedades previamente establecidas: úlcera gástrica o duodenal, reflujo gastroesofágico, etc.
En raras ocasiones, cuando hay un abandono en su autocuidado por parte de la gestante y sus síntomas se vuelven crónicos, hay un componente emocional que detectar. Thomas Verny -miembro de la Asociación de Psicología Prenatal y Perinatal- en su libro ¨La vida secreta del niño antes de nacer¨ desarrolla la hipótesis de que ese componente emocional negativo puede originarse en modelos negativos de crianza, el desamor, recuerdos de abuso sexual, maltrato, embarazos complicados, duelos, entre otras.
Esa teoría también afirma que esa situación emocional puede estar relacionada, en un punto extremo, con los abortos espontáneos. Menos inquietante - léase cuestionable moralmente- es el hecho de que mujeres con factores de riesgo como la edad, la condición social, y económica -adolescentes, solteras, mujeres sin redes de apoyo- puedan evidenciar síntomas fisiológicos mas frecuentes de lo habitual -nauseas, vómitos, sueño, inapetencia- dada las repercusiones psicológicas de un embarazo imprevisto y un futuro poco prometedor .
Parece que los antojos desaparecen cuando se posa para una foto Cuando un embarazo no deseado aparece, la mujer está sola y entre sus objetivos de vida jamás estuvo tener un hijo, su pensamiento se remite a ¨yo tengo que salir de esto¨. Por demás se sentirá angustiada y compensará su necesidad con la ingesta de alimentos, disparando antojos.
La cultura de los antojos
En la época de los abuelos los antojos se calmaban con los frutos de la finca y cosas por el estilo. -¿Será una ventaja o una desventaja que los antojos ahora se satisfagan mediante los restaurantes y pizzerías con servicio a domicilio?-.
Los antojos también están condicionados por una influencia cultural. Por ejemplo, si la mujer cree que estar embarazada es estar ¨enferma¨ entonces buscará confirmar su teoría desarrollando mas dificultades. Del mismo modo, si percibe su gestación como un estado ¨saludable¨es muy probable que ni los vómitos o el sueño hagan parte de su estado general. Las preconcepciones morales, religiosas o dietarias -ser vegetariana, intolerante a la lactosa, rechazar los productos del mar, etc- también pueden llegar a modificar o contribuir en el tipo de ansiedad o indiferencia relacionadas con los disparadores de antojos.
Como caso curioso las embarazadas que trabajan y deben esconder los síntomas de su condición desean inconscientemente revelar su embarazo y por eso disparan síntomas y antojos.
Los antojos de las mujeres embarazadas no son una molestia inventada. Son las ¨armas¨que esgrime la madre y su bebé para lograr un desarrollo fisiológico óptimo y para comprometer a las personas involucradas dentro del evento que están comenzando a vivir: ser familia.
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