EL CLIMA

domingo, 14 de agosto de 2011

TERMITAS





Coptotermes formosanus

TERMITAS

Los isópteros (Isoptera del
griego ισός isos, "igual" y πτερον pteron, "ala"; "alas iguales") son un orden de insectos neópteros, conocidos vulgarmente como termitas, termes, turiros o comejenes y también como hormigas blancas, por su semejanza superficial con las hormigas, con las que no están evolutivamente relacionadas ya que son himenópteros.
Su nombre científico se refiere al hecho que las termitas adultas presentan dos pares de alas de igual tamaño. Son un grupo de
insectos sociales que construyen nidos (termiteros). Las termitas se alimentan de la celulosa contenida en la madera y sus derivados, la que degradan gracias a la acción de los protozoos de su sistema digestivo, con los que viven en simbiosis. La mayor parte de las termitas son de climas tropicales o subtropicales, pero unas pocas viven en climas templados. Se conocen unas 3.000[1] especies, seis de las cuales han sido introducidas desde otras regiones como plagas urbanas.
Las termitas son abundantes y diversas en
América del Sur, África y Australia particularmente en los bosques tropicales de tierras bajas y sabanas. Muchas especies construyen colonias en forma de montículos y otras muchas son arbóreas o de vida subterránea. Las termitas que construyen montículos remueven grandes cantidades de tierra en los suelos duros y poco fértiles, con lo que contribuyen a la aparición de pequeñas plantas que pueden alcanzar el tamaño de arbustos y pequeños árboles.
Las termitas por sí mismas no son capaces de digerir la
celulosa, pero pueden aprovechar sus nutrientes gracias a la degradación de celulosa que realizan protozoos que viven en simbiosis dentro del aparato digestivo de las obreras. La alimentación del termitero se produce por trofalaxia, las termitas transportan el alimento en el estómago, y lo transmiten a otros individuos a través del conducto anal o de la boca. Las termitas tienen importancia económica como plaga en estructuras de madera, obras de arte y productos almacenados.
Es difícil saber si una
colonia de termitas está atacando una estructura debido a su reducido tamaño y a que poseen fototropismo negativo, es decir, huyen de la luz.[2] Actualmente, existen aparatos especializados para poder escucharlas a través de un tabique, y descubrir si realmente hay actividad termítica.
Las termitas atraviesan cualquier cosa para llegar hasta la
madera, incluso el hormigón si es preciso. Para realizar esta acción, muchas veces aprovechan las juntas del hormigón para atravesar muros supuestamente infranqueables, pero otras desgranan el material realizando una galería que atraviesa la pared sin problemas.[3]
¿Pueden comer el corazón de una viga? Todo el volumen de una viga contiene celulosa, incluido el corazón; por tanto, toda la viga puede ser devorada por las termitas al completo. Comienzan a consumirla por las zonas que se encuentran incluidas en la obra, avanzando por toda la pieza; pudiendo presentar un aspecto exterior normal y estar horadada en su interior.
La termita come la madera con las mandíbulas quitinizadas, ingiere las partículas y realiza una segunda trituración al nivel de la molleja. Enseguida, la madera pasa al estómago o intestino medio, donde sufre la acción de enzimas proteolíticos y amilolíticos; de aquí pasa a la cámara de fermentación, donde la ingieren los
protozoos, responsables de proporcionarles energía. [4]
Viven en colonias que pueden contar hasta con 3 millones de individuos. En cada colonia, la reina es la única que pone huevos y sus ovarios aumentan en tamaño de forma sorprendente. La mayoría de estos insectos carece de alas, pero durante la época de la reproducción algunas desarrollan estos órganos y abandonan el grupo para formar colonias propias.

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