EL CLIMA


lunes, 17 de abril de 2017

COMENZANDO LA SEMANA

https://es.wikipedia.org

Los siete mares (o «navegar por los siete mares») es una expresión utilizada a lo largo de la historia de muchas culturas y pueblos en relación a un grupo de mares (reales o mitológicos) de Eurafrasia. Se usaba (y usa) tanto para referirse a un conjunto determinado de siete mares como al conjunto de los mares del mundo conocido en ese momento.

Tiene un origen muy remoto (se menciona por primera vez en el Siglo XXIII a. C.). Por ejemplo: En un manuscrito del siglo IX se indica que “Quien quiera ir a China debe cruzar siete mares”, y los mares a los que se refiere han cambiado mucho según la época y lugar, ya que la expresión ha sido empleada por la mayoría de los pueblos de la antigüedad: chinos, indios, antiguos griegos y antiguos romanos. A través de estos dos últimos, en particular, se estableció el grupo de «siete mares» que es mencionado con más frecuencia en la literatura medieval europea:

el golfo Pérsico
el mar Negro
el mar Caspio
el mar Rojo
el mar Mediterráneo
el mar Adriático
el mar de Arabia (parte del océano Índico)




https://es.wikipedia.org

Los marsupiales representan hoy un pequeño grupo de mamíferos, difundidos en parte por el continente americano y en parte por Australia, donde constituyen los únicos mamíferos terrestres vivientes nativos y, sobre todo, la parte preponderante de la fauna de vertebrados terrestres.

Tras la desaparición de los dinosaurios, las aves y los monotremas se diversificaron y las ratites y grupos afines ocuparon el nicho ecológico de los herbívoros y el de los predadores. En la Sudamérica prehistórica, las aves del terror, aves de la familia Phorusrhacidae y en Europa y en Norteamérica durante el Eoceno aves como Gastornis.


Los marsupiales se desarrollaron durante el Cretácico inferior de los pantoterios primitivos, después de los placentarios que surgieron en el Jurásico, por ejemplo el Juramaia

El Patronato regio consistió en el conjunto de privilegios y facultades especiales que los Papas concedieron a los reyes de distintas monarquías europeas del Antiguo Régimen y que les permitían, al principio, ser oídos antes de una decisión Papal o elegir directamente en sustitución de las autoridades eclesiásticas, a determinadas personas que fueran a ocupar cargos vinculados a la Iglesia Católica (Derecho de patronato).

Más tarde, los monarcas lograron el ejercicio de todas o la mayoría de facultades atribuidas a la Iglesia en el gobierno de los fieles, convirtiéndose, de hecho y de derecho, en la máxima autoridad eclesiástica en los territorios bajo su dominio (Patronato regio stricto sensu).


El más importante históricamente es el que se concedió entre 1508-1523 a los reyes de España o de la Monarquía Hispánica; pero ya en 1516 se habían concedido privilegios semejantes al rey de Francia (por el Papa León X) y antes aún al rey de Portugal (por la bula Dudum cupientes del papa Julio II, en 1506); ahora bien, estas prerrogativas «se extendían solo a obispados y beneficios consistoriales»

https://es.wikipedia.org

La ubicación tradicional del Gólgota deriva de identificación por Helena, la madre de Constantino I, en el 325. A unos pocos metros Helena identificó la localización de la tumba de Jesús y dijo haber descubierto la verdadera cruz. Su hijo, Constantino, construyó la Iglesia del Santo Sepulcro en ese entorno. En el 333 un autor con el seudónimo de Peregrino de Burdeos escribió en la obra Itinerarium Burdigalense:5

A la izquierda está la pequeña colina del Gólgotha, donde el Señor fue crucificado. A un tiro de piedra de ahí hay una bóveda [cripta] donde yació su cuerpo, y donde se levantó al tercer día. Ahí, en la actualidad, por mandato del emperador Constantino, se ha construido una basílica; es decir, una iglesia de maravillosa belleza.

En la tesis doctoral de Nazénie Garibian de Vartavan, publicada con el título La Jérusalem Nouvelle et les premiers sanctuaires chrétiens de l’Arménie. Méthode pour l’étude de l’église comme temple de Dieu dice que el Gólgota se encontraba en la pared vertical del altar de la basílica de Constantino y lejos de la tradicional roca del monte

"Pandæmonium" ("Pandemonium" en castellano) deriva de las palabras griegas παν, que significa "todo" o "cada uno", y δαιμόνιον que significa "pequeño espíritu" o "pequeño ángel" (o también, como lo interpretaron los cristianos, "pequeño demonio," y luego, "demonio"). Una palabra con raíces similares sería "panteón", que se refiere a la totalidad de los dioses.

La palabra, traducida libremente como todos los demonios, es el nombre inventado por John Milton para la capital del Infierno, "la Alta Capital, de Satán y sus acólitos", construida por los ángeles caídos por indicación de Mammon al final del Libro I de El paraíso perdido (1667). La construyen en tan solo una hora, pero sobrepasa en tamaño a cualquier palacio o lugar habitado por humanos. Sin embargo, aún era pequeña para los demonios, pues se dice que tuvieron que reducir su titánico tamaño para poder caber. El libro II comienza con el debate entre los demonios en la cámara del concilio de Pandemonium.


Este término también es el título del segundo libro de la trilogía Delirium de Lauren Oliver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario