EL CLIMA


miércoles, 16 de marzo de 2016

LA NUEVA CARAVANA











LOCA, LOCA RADIO 


¿Sabemos detectar a una persona manipuladora?

aqui algunos consejos

besooos LC. 


psicopedia.org

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/


Compartido por
Ángela Gual

La pobre víctima

Es un clásico. La persona es una víctima del mundo. Todo le pasa a ella y los demás se aprovechan de forma perenne. Este tipo de manipulador hace que te sientas culpable de sus desgracias y de lo injusta que es la vida con él, hasta que finalmente accedes a sus peticiones por una mezcla de pena y culpa que te embargan.

Después te sientes hastiado y ciertamente decepcionado porque no es lo que tú deseabas, pero de alguna manera ha conseguido convencerte con sus lágrimas de cocodrilo.

El eterno dependiente

Este manipulador juega con tu ego. Hace que te sientas muy superior, el mejor, mientras que él es poca cosa, débil e inútil, y por supuesto, incapaz de hacer cosas que tu si que puedes hacer… Ahí te ha pillado.

Tu compasión hacia su debilidad sumada a tu ego personal de fortaleza y capacidad te pierden, obligándote sin que te des cuenta a hacer cosas que la otra persona puede hacer, pero que no hará porque se las haces tu. Así se libra de las consecuencias que puedan tener esos actos que te incita a realizar y se evita también el esfuerzo que suponen.

El provocador

Este manipulador juega totalmente al revés. No deja de mostrar tanto su fuerza como su agresividad, de tal modo que prefieres acabar cediendo a tener que enfrentarte a él o generar una disputa. Utilizando esta baza, el manipulador siempre se lleva el gato al agua, consiguiendo “un consenso” a su favor en la inmensa mayoría de los casos, y anulando al resto en su favor.

Los demás, a su vez, cada vez se sienten con menos capacidad de decisión o de convocación, por lo que poco a poco acaban allanándole el camino al macho alfa dominante.


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El interpretador

Este sujeto resulta mucho más enrevesado y maquiavélico, ya que extrae las palabras de tu boca, para transformarlas en otra cosa, la cual supuestamente has dicho, pero que va a perjudicarte contundentemente.

Con sus malas artes, al final, acabarás sintiendo remordimientos por haber presuntamente dicho algo inapropiado o por haber herido a alguien con esos imaginados comentarios. También así, modificando levemente tus dichos, haciéndoselos llegar a la persona idónea y tergiversando ligeramente la perspectiva e intencionalidad del contenido, siendo el malo, sin haber tenido siquiera un papel en la función. ¡Bravísimo!

El desprestigiador

Este individuo se siente simplemente perfecto. Una deidad en estado puro. Cada vez que hagas un comentario que pueda aprovechar, va a hacer notar que te has equivocado, va a resaltar cuando se le de oportunidad tus defectos y va a ridiculizarte con sus ácidos comentarios hacia tus particularidades. Son los jueces del mundo y si estás en su punto de mira, cierran la sesión a golpe de mazo, sin posibilidad de réplica o defensa.

¿Cómo defendernos de las personas manipuladoras?

Primero: Hacernos conscientes

El primer paso es hacernos conscientes de que nos están manipulando. Existen unos derechos que son inviolables entre los que se encuentran:

            -Derecho a ser tratado con respeto.

            -Derecho a expresar tus sentimientos, opiniones e ideas.

            -Derecho a establecer tus propias prioridades.

            -Derecho a decir NO sin sentirte culpable.

            -Derecho a defenderte de las agresiones externas, sean físicas o emocionales.

Si sientes que cuando te relacionas con algunas personas, no puedes ejercer estos derechos, plantéate que puedes estar siendo manipulado.

Segundo: Mantener la distancia

Aprende a mantener la distancia (emocional) de seguridad. Igual que en la carretera, si estás cerca de personas que puedan dar “frenazos o volantazos” de forma brusca e inesperada y lastimarte con ello, simplemente retrocede y mantente en una distancia adecuada que evite su aproximación estratégica. Nadie puede herirte sin tu consentimiento.

Tercero: No eres culpable

Si te respondes NO a alguna de las preguntas antes citadas, plantéate que es posible que la víctima no sea el otro sino que seas tú. De la misma manera no puedes tener la culpa de todo lo que pasa a tu alrededor así que si eso empieza a pasar, averigua qué es lo que está pasando.

Cuarto: Preguntas clave

Hacer una serie de preguntas clave a tiempo puede salvarte de un manipulador:

– ¿Crees que lo que me pides es razonable o mínimamente justo?

– Según tu… ¿qué tendría que responder?

– ¿Me lo estás pidiendo o solo me lo estás comentado?

Preguntas de esta índole harán plantearse al manipulador que su plan ha sido descubierto y por lo tanto, es posible que busque a otra víctima más sensible a sus encantos.

Quinto: Tomarse el tiempo necesario

Tómate tu tiempo para responder a sus demandas. Ellos suelen jugar con la presión para obtener respuestas inmediatas. No te permiten pensar y la presión hace que finalmente cedas a sus peticiones. Solo hay prisa para amar, para el resto, tómate tu tiempo.

Sexto: Ser firme

Se firme en tus afirmaciones. Son grandes expertos en la lectura de tu comunicación no verbal, por lo que si titubeas o vacilas, lo notarán, aumentando sus esfuerzos a la espera de tu caída.


HOY TUVIMOS GANAS DE RELLENAR 
UNAS CEBOLLAS

NECESITAMOS ESTO


  • 4 cebollas gordas (aprox. 1,2 kg)
  • 50 g de zanahorias
  • 150 g de puerro
  • 125 g de trigo fresco
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 100 g de avellanas ralladas
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de pan rallado
  • 200 g de queso Emmental rallado
  • Sal, pimienta
  • Tomillo, nuez moscada
  • 400 ml de tomate triturado
  • 1/4 ml de caldo de verduras
  • 1 cucharada de hierbas picadas


Y LAS HAREMOS ASI 


1 Cortar la parte de arriba de las cebollas y la de la raíz.


2 Pelar las cebollas y vaciarlas, hasta dejar un hueco de la medida de una taza.

3 Limpiar las zanahorias y el puerro y cortarlos a dados. Cortar a dados 150 g del interior de las cebollas.

4 Rehogar el trigo fresco con las verduras en la mantequilla. Agregar caldo de verduras y dejarlo tapado durante 20 minutos para que se evapore la humedad.

5 Añadir las avellanas, los huevos, el pan rallado y la mitad del queso. Condimentar la masa y dejar reposar aprox. 10 minutos.

6 Rellenar las cebollas con la masa y poner en un molde para gratinar. Espolvorear con el resto del queso.

7 Mezclar el tomate triturado con las hierbas y el caldo de verduras y echar por encima. Asar lentamente a 220-240°C por 50-70 min. Retirar la tapa 15 minutos antes de finalizar el tiempo decocción.


ESTOS MUCHACHOS SI QUE PUEDEN

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