EL CLIMA


lunes, 1 de febrero de 2016

LA NUEVA CARAVANA



BIENVENIDOS A
FEBRERO


Febrero es el segundo mes del año en el calendario gregoriano. Tiene 28 días y 29 en los años bisiestos. En muy raras ocasiones ha habido un 30 de febrero, producido bien en la conversión del calendario juliano al gregoriano, bien en la adopción de un calendario revolucionario en que todos los meses tenían 30 días.

Fue llamado así en honor a las februa en las Lupercales, el festival de la purificación en la Antigua Roma: los sabinos celebraban una fiesta anual de purificación que llamaban februa (de februum, una especie de correa), en una fecha que hoy se identifica como el 15 de febrero. Tras la fundación de Roma y el posterior surgimiento del Imperio Romano, la urbe dominante tomó prestado el nombre de las fiestas 'februas' para designar el mes en que éstas tenían lugar, que por entonces era el último del año.

De acuerdo con una tradición, la piedra de febrero es la amatista y su flor, el iris.

Es el mes que menos días posee del año.

Entre los romanos este mes estaba bajo la protección de Neptuno. Lo representaban bajo la imagen de una mujer vestida de azul, con la túnica levantada y sujetada con un cinturón. Llevaba un ave acuática entre las manos y traía sobre su cabeza una urna de la cual salía agua en abundancia, para indicar que es el mes de las lluvias; lo que también significaba la garza real y el pescado que ponían a sus pies.

Cl. Andran lo alegoriza del siguiente modo: el dios de las aguas con su tridente en la mano, está en pie sobre una gruta formada de cascadas, llena de redes y otros instrumentos de pescar y de peces, signo de este mes. Cerca de todo se ven los caballos de Neptuno y más lejos una nave con sus aparejos. Los adornos son una mezcla de aves marinas, peces, corales y toda especie de ricas conchas.

Y bienvenido amado lector, al segundo mes del año, febrero ya empieza a dejar el andador, y el tipo ya se anima a caminar solo, asi que digamosle bienvenido a este mes, tenemos el corazon feliz, lleno de optimismo, nuestra vista esta puesta adelante, y hacia alla vamos, a encontrarnos con lo mejor que este dispuesto para nosotros en este mes.

besooos LC. 



APRENDEMOS A HACER CANAPES






La empatía está de moda, quien más, quien menos la usa a diario para referirse y, paradójicamente, juzgar a unos y a otros por su poca o mucha capacidad empática. Y digo paradójicamente porque la empatía es y necesita, entre otras cosas, de ausencia de juicio valorativo.

Por otro lado la empatía no es un don que poseen unos pocos y no es algo automático, es una actitud de escucha y acogida, si se quiere, una herramienta.

En el momento en el que juzgamos a una persona o a un grupo de personas de, por ejemplo, carecer de empatía, evidentemente nuestra actitud no está siendo empática sino todo lo contrario, de jueza o inquisidora.

De la misma forma, si a una persona la juzgamos como irremediablemente buena o carente de defectos tampoco vamos a poder establecer un contacto empático, ya que le estamos negando la humana realidad de los vicios y de las virtudes, lo cual impedirá la escucha y acogida de aquellos aspectos de la persona mas oscuros o menos luminosos.

Me resulta evidente, que en el noventa por ciento de las veces que alguien hace alusión a la trillada empatía se está refiriendo en realidad a las ideas de “simpatía” o “compasión”.

Transcribo a continuación las definiciones según la RAE de estos tres conceptos: Empatía, simpatía y compasión, con la ilusión de poder aclarar un poco esta cuestión.

Empatía: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo del otro. (Incide en mental y afectiva y añado yo el esfuerzo y concentración en la escucha que esto supone).

Simpatía: Inclinación afectiva entre personas generalmente espontanea y mutua. (Desaparece lo mental, es espontanea, no supone esfuerzo, al igual que la antipatía).

Compasión: Sentimiento de conmiseración o lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades y desgracias.

Con estas tres sencillas definiciones creo que se aclara bastante la diferencia.

La simpatía (o antipatía) y la compasión pueden, si no se es consciente de su influencia, resultar un obstáculo en lugar de un facilitador del encuentro empático.

La empatía supone un esfuerzo de “vacío mental” de crítica y de juicio, que no de criterio, para poder escuchar sin obstáculos. Y nos encontramos aquí con dos conceptos fundamentales que también paso a transcribir:

Criticar: 2.tr. Censurar, notar, vituperar las acciones o conducta de alguien.

Criterio: 1. m. Norma para conocer la verdad. 2.m. discernimiento.

He seleccionado las acepciones que mas se ajustan a lo que quiero transmitir para hacer notar la diferencia.

Se recomienda con frecuencia y vehemencia el desarrollo del “espíritu crítico” con el que yo estoy de acuerdo como idea abstracta general, pero creo que sería más correcto que promoviéramos el desarrollo del “Criterio”.

Criticar es muy fácil, es humano y va de la mano del juicio automático. Sin embargo, para tener criterio es preciso objetivar, medir, pensar, pausar, sentir. Es mucho mas complicado.

Por lo que la crítica estaría relacionada con la dualidad mas espontanea y afectiva simpatía-antipatía y la empatía más con el criterio, racional y afectivo.

Empatía y neuronas espejo

El sistema de neuronas espejo es un mecanismo fisiológico de resonancia motora que puede participar en la imitación, y también de manera indirecta en el contagio de las emociones, un sistema que a menudo se vinculó con la capacidad empática.

Sin embargo, los datos neurofisiológicos y neuropsicológicos actuales no avalan la idea de que este mecanismo sea responsable de la comprensión de las emociones y, en consecuencia, de la empatía.

No ha sido posible por tanto demostrar la participación del sistema de neuronas espejo en la sensibilidad interpersonal.


HOLAAA

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