EL CLIMA
lunes, 29 de junio de 2015
¿EGO POR LAS NUBES?
http://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/deed.en
https://www.belelu.com
MARIA MELIER
Exceso de competitividad: la verdad nos encanta competir, y eso está increíble porque nos ayuda a detectar nuestras áreas de oportunidad y echarle ganas para mejorarlas. Pero cuando sólo estás pensando en eso y en quién será tu próxima víctima, se prende el foquito rojo de “alerta”.
Buscas la aceptación de otros: en lo personal, me cuesta mucho trabajo hacer algo sin que pase por el visto bueno de las personas más importantes para mí. Pero de eso a buscar que a toda costa la gente a mi alrededor se sienta complacida con lo que hago, es muy distinto. Las personas con ego bajito tienden a hacer lo que a todos hace feliz menos a ellos.
Estás a la defensiva: típico de las personas que no soportan que las corrijan o les hagan una observación respecto a cosa que están haciendo mal. Si eres de las personas que, en cuanto te empiezan a contradecir te ofuscas, es momento de bajarle dos rayitas a tu barrita de ego.
No todo depende de ti: tendemos a creer que si nosotros no hacemos todo, se cae el mundo y nadie más lo puede resolver.
La incapacidad de delegar nos vuelve locos porque terminamos llenándonos de responsabilidades sólo porque no creemos que otros no nos apoyarán. Asume tu rol en todo momento y cede lo que no puedas.
Trabaja en la confianza: parte de la incapacidad de delegar es la falta de confianza que tenemos y que nos tienen.
Para poder hacer cosas de valor y equilibrar nuestro ego, necesitamos ganarnos la confianza de la gente y que no les de miedo equivocarse frente a nosotros. Quítate tu disfraz de ogro y saca tu lado más amigable.
Acepta que también te equivocas: no importa si eres el más ilustre en la plática o en lo que haces, la experiencia no te garantiza que siempre estarás en lo correcto. Si te equivocas, reconócelo y enmiéndalo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario