EL CLIMA
viernes, 26 de junio de 2015
Increibles guantes que nos meten en la realidad virtual.
http://www.xataka.com/
Kote Puerto
http://www.weblogssl.com/condiciones/
Manus Machina propone unos guantes que reconocen muchos de los movimientos de nuestras manos y dedos, así que el guante sabe la posición de cada parte, en cada momento. Podremos manipular elementos de forma natural dentro de la experiencia virtual.
La idea de Manus Machina es plantear un sistema de control para soluciones de realidad virtual existentes, en forma de accesorio Hay sensores de flexión en cada dedo capaz de reconocer cuánto se está doblando cada uno. A eso debemos sumarle un módulo IMU que será capaz de reconocer el movimiento de la mano en el espacio. Inicialmente toda la potencia de proceso iba a parar a un sistema Arduino, ahora han conseguido hacer su propia placa, con un diseño adaptado a sus necesidades.
Para terminar con la integración es necesario que el casco, o el sistema de proceso principal, tiene que saber dónde están esos guantes en cada momento. Para solucionar esto hay que recurrir a una cámara que registre la posición en cada momento. En las demostraciones se usaban las cámaras de teléfonos Samsung.
Los propios desarrolladores no nos venden su proyecto como una novedad, ya hay otros que trabajan en la misma idea, pero más enfocada a campos científicos y de investigación - con un precio mucho más caro -, no creen que haya nadie apuntando al mundo de los videojuegos.
lunes, 30 de abril de 2012
VIRTUALIDAD

La educación ha sido siempre una tarea compleja. Desde que nacemos y nos relacionamos estamos siempre expuestos a procesos de aprendizaje. La educación forma parte destacada de nuestros mecanismos de identificación, transmisión y pervivencia humana. Educación y aprendizaje son, de hecho, acciones plenamente humanas. Pero hay quien opina que la educación a distancia sólo puede ser formación, es decir, proceso instruccional, no educativo. Esta percepción se fundamenta en la característica definitoria de la no presencialidad: la ausencia de presencia; y de ello se podria concluir la imposibilidad de educar, de socializar, de transmitir percepciones comunitarias.
La virtualidad no es un algo nuevo en la historia de la humanidad. Desde el mito de la caverna de Platón pasando por las imágenes o leyendas de la Edad Media, hasta la visión; no desde la fe de la percepción cristiana de la eucaristía, la virtualidad, entendida como semblanza de realidad (pero no real), ha estado siempre presente entre nosotros. La diferencia radica en que mientras a lo largo de la historia el potencial de la virtualidad residía en la imaginación, en las ideas, en las creencias, hoy día, manteniendo todavía vivo –por suerte– ese potencial, la tecnología nos brinda la posibilidad de, incluso, visionarlo con nuestros propios ojos, reconstruir la imaginación, de hacer realidad visual nuestras ideas. Se trata de lo que paradójicamente llamamos “realidad virtual”. Hoy existe, además, la posibilidad ampliamente difundida de construir auténticas comunidades virtuales, es decir, espacios no físicos y atemporales de interacción humana.
Las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información han hecho asequible la virtualidad a innumerables personas que antes sólo la percibían como futurible. Se ha creado un nuevo medio de relación, un espacio de comunicación atemporal, en el que la reproducción mimética de lo que se realiza con normalidad en las relaciones presenciales es un desprecio a las posibilidades que el nuevo medio ofrece. La característica más destacada de la virtualidad es la de la creatividad. (Lévy, 1999:12) Y como en todo espacio social, la educación es clave para el mantenimiento y desarrollo del propio sistema.
La virtualidad nos ofrece la posibilidad de crear entornos nuevos de relación, y como tales, deben de ser tratados de forma distinta para extraer de ellos el máximo de su potencial. La riqueza de estos nuevos entornos, todavía en fase de exploración, es enorme y su poder reside en nuestra capacidad de saber usarlos al máximo de sus posibilidades. Debemos cambiar de hábitos, ser creativos, para rendir en este nuevo medio mientras podamos hacerlo. En la generalización del aprendizaje para el uso, y para el saber estar y saber participar en ese medio, está la clave del éxito.
La educación no puede ser ajena al potencial que los nuevos espacios de relación virtual aportan. Ante la rapidez de la evolución tecnológica, ahora más que nunca, la educación debe manifestarse claramente y situar la tecnología en el lugar que le corresponde: el de medio eficaz para garantizar la comunicación, la interacción, la información y, también, el aprendizaje.
La relación que se establece entre educación y virtualidad es una relación de creatividad. La oportunidad de volver a pensar de forma creativa la educación, así como los mecanismos y dinámicas que le son propias, a partir de la tecnología como excusa, es un factor claramente positivo. La educación convencional y la educación a distancia están convergiendo en un mismo paradigma, en un mismo espacio de reflexión y de análisis que estimula los procesos de optimización de la acción educativa, especialmente en el ámbito de la educación superior universitaria y permanente.
Pero, ¿podemos educar en la virtualidad? Ésta es la principal pregunta que debemos intentar responder. Partiendo de la concepción de la educación como una experiencia humana y de maduración personal consideramos que la respuesta no puede ser otra que afirmativa. Y lo afirmamos desde la convicción, expuesta ya con anterioridad, que se puede educar sin la coincidencia físico-temporal propia de la metodología docente convencional. Las experiencias humanas, la maduración y la reflexión, son procesos individuales, que pueden ser vividos en y desde una comunidad, pero que en tanto que procesos educativos deben –o pueden– ser pautados (diseñados curricularmente) además de estar circunscritos en un espacio en el que son posibles la vivencias y las sensaciones, fuentes de evidente potencial educativo.
La educación en la virtualidad, es decir, desde la no-presencia en entornos virtuales de aprendizaje, no se sitúa necesariamente en ninguna orientación educativa concreta. Al igual que en la presencialidad existe la convivencia entre orientaciones y didácticas diversas, siempre que éstas actúen de forma coherente con las finalidades educativas y con los fines de la educación, de la misma forma sucede en la virtualidad. El aprendizaje en ambientes virtuales es el resultado de un proceso, tal y como valoraríamos desde la perspectiva humanista, en el que el alumno construye su aprendizaje. También puede ser el producto realizado a partir de la practica, como puede ser el caso del trabajo a partir de simuladores. Y evidentemente la acción resultante de un trabajo de análisis crítico. Es decir, que de la misma forma que la presencialidad permite diferentes perspectivas de análisis o de valoración de la educación, éstas también son posibles en la virtualidad.
La diferencia más importante entre la educación en la presencialidad y en la virtualidad reside en el cambio de medio y en el potencial educativo que se deriva de la optimización del uso de cada medio. No podemos hacer lo mismo en medios distintos, aunque nuestras finalidades educativas y, por tanto, los resultados que perseguimos sean las mismos, pero debemos saber de antemano que el camino que debemos recorrer es distinto. En la aceptación de esta diferencia de medio de comunicación reside el éxito o el fracaso de la actividad educativa.
Educación y virtualidad se complementan en la medida en que la educación puede gozar de las posibilidades de creatividad de la virtualidad para mejorar o diversificar sus procesos y acciones encaminados a la enseñanza y al aprendizaje, mientras que la virtualidad como sistema se beneficia de la metodología de trabajo educativo y de comunicación, necesaria en aquellos casos habituales en los que la finalidad de la relación en la red sobrepasa la de la búsqueda de información.
viernes, 29 de octubre de 2010
REALIDAD VIRTUAL
Realidad virtual es un sistema tecnológico, basado en el empleo de ordenadores y otros dispositivos, cuyo fin es producir una apariencia de realidad que permita al usuario tener la sensación de estar presente en ella. Se consigue mediante la generación por ordenador de un conjunto de imágenes que son contempladas por el usuario a través de un casco provisto de un visor especial. Algunos equipos se completan con trajes y guantes equipados con sensores diseñados para simular la percepción de diferentes estímulos, que intensifican la sensación de realidad. Su aplicación, aunque centrada inicialmente en el terreno de los videojuegos, se ha extendido a otros muchos campos, como la medicina o las simulaciones de vuelo.
La realidad virtual ha eliminado la frontera existente entre realidad e irrealidad. No se trata en este caso de la imposibilidad de separación entre lo real y aquello que no lo es, sino la difusión de los límites que los separan. La amplia variedad de posibilidades que ésta ofrece, ha facilitado el establecimiento de un estatus de realidad, sustentado fundamentalmente en tres aspectos:
- La realidad virtual es compartida con otras personas. Se centra generalmente en la interacción interpersonal, que a pesar de no producirse en el mismo espacio-tiempo, si es percibida como un acto colectivo.
- Tiene una estrecha relación con el mundo físico dada su interrelación e influencia mutua. La experiencia en la realidad virtual viene mediada por la experiencia en el mundo real y ésta es influida por lo que allí es experimentado.
- Está interconectada con la producción artística, ya que se convierte en un espacio más de creación con motivaciones estéticas.
La generación de nuevas oportunidades en entornos diversos ha facilitado la existencia de posibilidades emergentes para la reconstrucción de la propia identidad. Los entornos virtuales, y más concretamente la realidad virtual, han generado un espacio de moratoria para la construcción de la identidad sustentada en la creación de más de un yo. La existencia de estas identidades múltiples favorece la experimentación, pudiendo adoptar, potenciar o desestimar aspectos puestos en práctica en estos entornos, en la propia cotidianidad. Se trataría pues de un espacio de interrelación entre los espacios cotidianos y la realidad virtual, en que las propias experiencias en estos entornos producen una mutua influencia, generando una ruptura de las fronteras entre ambos.
domingo, 24 de octubre de 2010
¿AMOR VIRTUAL? y si, ¿porque no?

¿AMOR VIRTUAL? YSI...
Pero te quiero real y sé que eso aún no es posible.
Guardo en mis pensamiento la posibilidad de conocerte, de sentirte, de olerte, de tocarte.
Te extraño sin haberte tenido, te siento sin haberte tocado.
Y te espero, pacientemente...
Me enojo con vos
Son dos fuerzas que se contraponen y gana..., vos sabés quién.
Te quiero, y no te imaginás cuánto.
No sé escribir poesías, pero te amaría como la mejor de la poesias.
Como la de Girondo que te regale.
Zonzita.
Primeros mails
misma haciendo cosas que no suelo hacer, pero de todos modos elijo continuar;
porque si, porque me gusta. Que raro como pasan las cosas, no? Nunca hubiese
pensado que de un simple posteo pudiese ahora estar hablando contigo. Me alegra
que haya sido así, tendré que creer en el destino y en el poder de internet,
finalmente. Me encontraste en un momento particularmente feo de mi vida. Harta
de todo, sin ganas, desmotivada, desilusionada, gris, rutinaria y carente de
pasión alguna. Lívida por exceso de sangre fría, como diria el amigo Joaquín
Sabina. Decididamente no me gusta usar clichés ni recurrir a lugares comunes,
pero no me había pasado antes. La pura verdad es me cuesta muchísimo conectarme
con las personas.Estoy aburrida de la banalidad de la gente, en general. Es como
hablar otro lenguaje, todo se queda ahí, en la superficie; no se puede ver
sustancia por ningun lado. Cuando hablo contigo siento que puedo ser como
verdaderamente soy, sin vendas, sin temor a que me juzguen por lo que hago o por
como pienso. El sentir esa libertad hace mucho bien.No sé que pensarás de mi,
pero te veo como una persona inteligente, con un sentido del humor bastante
particular, que comparto totalmente. Me encanta charlar contigo, de lo que sea;
me alegrás el día con tus cosas, tus salidas. No quiero omitir el hecho que me
también me gustás físicamente, pero, dada la distancia y las posibilidades de
que nunca nos veamos personalmente, prefiero dejarlo soslayado y no ahondar en
el tema. Me gusta tenerte presente, aunque sea solo en forma virtual por el
momento. Espero si, seguirte conociendo, que me cuentes de tu vida y lo que
haces para aunque sea mirarte por una rendijita. Un beso grande.
Laura
Si de confesiones se trata, yo te confieso que no veía la hora de llegar a
esta oficina y prender la compu para leer tu mail. Sentía la ansiedad de un
adolecente ante la previa de su primer beso. Ya con el título del mail, me
robaste la primer sonrisa. Es que el sentido del humor tal particular de
ambos es nuestro nexo. Me gustó tu forma de escribir, suelta, directa, como
si me lo contarás al oido, pero no tan cerca por que es en voz alta, vio? No
sé el porqué ni las crcunstancias de tu vida que te hayan llevado a ese
estado de aburrimiento o pura rutina. Y me gustaría saberlo. Tal como vos
decís, desearía saber más de vos y de tu vida, tus proyectos, tus anhelos,
tus tristezas...en fin: chusmearte desde esta rendija que internet nos
brinda. En cuanto a la increible suerte de cruzarnos, me permito hacerte
esta observación, que espero no haberla hecho antes, asi no quedo como un
viejo senil desmemoriado. NO HAY CASUALIDADES, NO HAY AZAR, SÓLO HAY
CAUSALIDADES, TODO TIENE UN MOTIVO, UNA CAUSA Y UN EFECTO. Y de eso estoy
convencido al 100%.
Por algo nos cruzamos en esta maraña arremolinada que es la internet y eso
definitivamente, no es casual.
Siguiendo con mis confesiones, te puedo contar que ese que ves o te imaginás que
ves, desde mis salidas o charlas y comentarios, ese, soy yo, tal como me lees.
Tengo un sinfin de contactos en mi msn, de todo un poco, de colegas acartonados
a señoras/ritas acaloradas que jadean desde el primer "hola" en el chat;
pero.......jamás (y en esto soy irreductible) jamás me topé con un ser que desde
el primer instante me haya flasheado como contigo. Y analizado el por que de
esta sensacion llego a la conclusion que son varios factores: en primer lugar tu
carita de niña pícara, esa mezcla angelical de tu cara con esa mirada de
guachita fatal.
Eso para empezar me fascina, Recordá que soy fotógrafo y lo visual para mi
es muy importante.
Luego le sigue el humor ácido, voraz y agudo que tenés.
Muy similar al mio. No recuerdo haberme cruzado con alguien similar. Me encanta
tambien tu inteligencia y tu "nivel" cultural.
Minas que tengan la combinación de inteligencia y humor, creo, están en extinguición (se escribe así?). Hay más factores: que seas madre y que estés en pareja tambien me
resultan barbaro, por que crean unos códigos que no hace falta aclarar. Es que
cuando uno aclara que es padre y esta casado, ya te cae la etiqueta de tener
que comportarse como "debería" y no como uno realmente siente. Por eso yo de
entrada, aclaro todo, para no estar mintiendo, ya que como te dije, soy pésimo
mentiroso (qué karma) Y para ir cerrando, y no aburrirte con tantas palabras
(mierda, alzé la vista y me dí cuenta que te escribí un mail largo!) puedo
confesarte tambien que disfruto de tu compañía virtual, que me obliga (sin
resistirme, por supuesto) a estar atornillado a mi silla de la oficina. Desearía
que las horas no pasasen tan rapido (te pasa lo mismo?) y estirar más nuestras
tertulias virtuales. Por el contrario, a mi me encantaría que ahondarás más
eso del deseo y la atracción física que sentis por mi. Es que soy tán básico que
me gusta leerlo. Soy un calentón, no te habías dado cuenta? De más esta
decir que ganas de agarrarte por detrás me sobran y en el fondo tengo la
esperanza que algún día se me haga realidad. Mientras....disfruto de tus
sutiles caricias que me das con tus palabras escritas. Y ya termino. Pero antes,
viene el mangazo: quiero fotos, fotos y más fotos de vos, si es sin el rol de
madre mejor y si no, no importa. Me gusta verte y las 2 que me mandaste me la sé
de memoria. Te mando un bezote, que es como un beso grande como el que me
mandaste, pero más babozo.