EL CLIMA
domingo, 4 de noviembre de 2012
Uno de los barrios uruguayos famoso por su hipodromo.
Maroñas es un barrio ubicado en el nordeste de la ciudad de Montevideo. Sus arterias principales son las avenidas General Flores y José Belloni. La zona fue poblada en 1834 por Francisca Maroñas, hija del funcionario español Francisco Maroñas, afincado en la Banda Oriental en 1765. Un hecho decisivo fue la inauguración en 1867 del Nuevo Circo para carreras de caballo, que en 1874 se transformó en Circo Ituzaingó, antecedente del actual Hipódromo de Maroñas. ubicado en el barrio Ituzaingó.
Vista nocturna del Hipódromo Nacional de Maroñas.
El barrio se convirtió desde entonces en un punto de referencia del turf nacional y rioplatense. El hipódromo perteneció a la Sociedad Hípica de Montevideo y a la Comisión Organizadora de Carreras Nacionales. El Jockey Club de Montevideo lo adquirió en 1889. En 1873 se diseñó una urbanización contigua que se extendería hasta Flor de Maroñas (1875), Ituzaingó (1888) y otros barrios como Pérez Castellanos (1908) y Jardines del Hipódromo (1926), fundados por Francisco Piria. Se instalaron diversas plantas fabriles, en particular molinos. La quiebra del Jockey Club determinó el remate en 1996 y el cierre en 1997 del Hipódromo Nacional de Maroñas, que fuera expropiado por el Estado en 1999 y arrendado a una sociedad privada que los renovó y reanudó las carreras en 2003.
En este hipódromo, llamado al principio Hipódromo de Maroñas, y luego al pasar a manos privadas cambiado por Maroñas Entertainment, corrió uno de los mejores caballos del mundo: Invasor. Todos los fines de semana, o la mayoría, hay diversas carreras durante el día. Muy cerca de la pista, hay gradas, a distintos niveles, para que todas las personas que quieran puedan ver la carrera. Se puede ver desde afuera, en algunos lugares con techos, o desde adentro, mientras se está tomando algo, en varias pantallas, con repeticiones y una excelente calidad.
lunes, 16 de julio de 2012
CANTEGRILES

El término surge, probablemente, como una manera despectiva para referirse a estas viviendas precarias, comparándolas irónicamente con el lujoso barrio Cantegril de Punta del Este, o quizá más específicamente con el Cantegril Country Club, un club campestre de esa zona donde concurren las élites más adineradas de la región.
Al principio, muchos de sus habitantes eran personas que provenían del campo y venían a vivir a la ciudad (generalmente a la capital, Montevideo) en busca de mejor suerte. Pero debido a las difíciles situaciones reinantes no podían abandonar el "asentamiento" (que es un eufemismo para referirse a estos barrios, generalmente utilizado en los medios de comunicación). Con el correr de los años y de las sucesivas crisis económicas, estos barrios han crecido y se han multiplicado no solo en la capital, sino también en otros centros urbanos y suburbanos del país.
Según el reprocesamiento de los datos del censo efectuado en el año 2007 por el Instituto Nacional de Estadística de Uruguay, aproximadamente el 3% de la población del interior (40.848 personas) y el 11% de la población de Montevideo (133.545 personas) vive en asentamientos irregulares, representando a nivel del país el 6% de la población total (174.393 personas)
sábado, 6 de noviembre de 2010
URUGUAY HISTORIA

URUGUAY HISTORIA
Los amerindios charrúas fueron los primeros pueblos en habitar el actual Uruguay. La llegada de los europeos data de 1516, cuando el territorio fue descubierto por el explorador español Juan Díaz de Solís, quien navegó en el río de La Plata. Sin embargo, las tentativas de colonización europea fueron desalentadas largo tiempo por los charrúas. Entre 1680 y 1683, disputando la posesión española de la región, los colonos portugueses establecieron varias colonias a orillas del río de La Plata, entre ellas la de Sacramento. Los españoles continuaron sin embargo su progresión y fundaron la ciudad de Montevideo, en 1726, antes de establecerse sobre la Banda oriental, al este del río Uruguay. Las rivalidades hispano-portuguesas continuaron en el curso del siglo XVIII, para acabarse en 1777, con el establecimiento de la autoridad española en toda la región, dependiente del virreinato de Buenos Aires. Sin embargo, en 1810 y 1811, bajo la conducción del general José Gervasio Artigas, revolucionarios uruguayos se unieron a patriotas de Buenos Aires, en revuelta contra España. Las autoridades españolas fueron entonces expulsadas de Montevideo, en 1814, y un gobierno nacional fue constituido en 1815. Pero los portugueses de Brasil aprovecharon de la situación y decidieron invadir el territorio. La conquista portuguesa se acabó en 1821, con la anexión de la región bajo el nombre de Provincia Cisplatina. No obstante, esta dominación no fue aceptada por todos y un grupo de insurgentes, llamados los Treinta y Tres Inmortales comandados por Juan Antonio Lavalleja, reivindicaron nuevamente la independencia de su país en 1825; ayudados por Argentina, combatieron con éxito a los brasileños en una guerra que duró dos años. La independencia de Uruguay fue finalmente reconocida en 1828. La República Oriental (Uruguay) fue instaurada y una nueva Constitución fue proclamada en 1830. Pero la independencia del país fue rápidamente seguida de tensiones que terminaron en una guerra civil. Esta se cristalizó alrededor de partidarios del presidente Manuel Oribe y del primer presidente del país, Fructuoso Rivera; los primeros, conservadores, eran llamados "blancos", y los segundos, liberales, "colorados", en razón del color de sus respectivas banderas. La "gran guerra" entre los dos partidos estalló en 1839 y se prolongó hasta 1851. Seguido a este conglicto interno, Uruguay, aliado a Brasil y Argentina, participaba en una guerra contra Paraguay, a partir de 1865 y hasta 1870. De 1865 a 1958, fueron los liberales que conservaron el poder en Uruguay. Uno de sus dirigentes, José Batlle y Ordóñez, marcó la historia del país. Durante su presidencia, entre 1903 y 1915, instauró un régimen democrático colegiado y fueron puestas en marcha reformas tendientes a promover el progreso económico y social del país. Uruguay se volvió pronto conocida como una de las naciones más progresistas de América del Sur. Los años '50 vieron la victoria de Andrés Martínez Trueba, del Partido Colorado. En 1952, una enmienda constitucional abolió el cargo de presidente y transfirió el poder ejecutivo al Consejo Nacional, un gobierno colegiado de nueve miembros. En 1958, después de 93 años de gobierno colorado, el Partido blanco ganó las elecciones con una aplastante mayoría. El nuevo gobierno impulsa reformas económicas; sin embargo, debió hacer frente a la agitación popular y a problemas sociales. Los blancos permanecieron en el poder hasta 1966. Este año, los dos partidos se pusieron de acuerdo para sostener una medida tendiente a restablecer el sistema presidencial, la cual fue aprobada por referendum, en noviembre. Esta nueva constitución entró en vigor en febrero de 1967. Al mismo tiempo, las elecciones generales fueron ganadas por los colorados y el general Oscar Daniel Gestido fue elegido presidente. A la muerte de Gestido, el vicepresidente Jorge Pacheco Areco le sucedió y emprendió una política anti-inflacionista. Pero la situación económica permanecía crítica; provocó una gran agitación y una organización de guerrilleros llamados los "Tupamaros" intensificó sus ofensivas, en vistas de derrocar el gobierno. En la elección del 28 de noviembre de 1971, el candidato colorado, Juan María Bordaberry, ganó la presidencia. Sin embargo, el país era presa de una escalada de violencia, que culminó en abril de 1972, con enfrentamientos entre los Tupamaros y el ejército. El Congreso declaró entonces el estado de sitio y suspendió las garantías constitucionales. Además, a lo largo de todo el año, las huelgas se multiplicaron, en reacción a la política económica y social rigurosa llevada por el gobierno. La inflación aumentó y la moneda fue devaluada varias veces. Bordaberry fue destituido en junio de 1976. Aparicio Méndez fue entonces elegido para la presidencia por un nuevo Consejo de la Nación, compuesto por 25 civiles y 21 oficiales militares. Las primeras decisiones gubernamentales se orientaron hacia un endurecimiento del poder: privación de derechos políticos y encarcelamientos arbitrarios; las violaciones a los derechos humanos por el ejército fueron endémicas. Además, el poder militar intentó instituir una nueva constitución, sometida a un referendum en noviembre de 1980, pero fue rechazada. El 1 de septiembre de 1981, el general Gregorio Álvarez fue instalado en la presidencia de la República, pero chocó con la difícil situación interior. Progresivamente, los diversos partidos políticos fueron legalizados y se desarrolló una nueva elección presidencial. Ella resultó en la victoria de Julio María Sanguinetti, miembro del Partido colorado, quien entró en funciones el 1 de marzo de 1985. Una ley de amnistía, cubriendo todos los miembros del ejército acusados de violaciones a los derechos humanos entre 1973 y 1985, fue votada en diciembre de 1986 y confirmada por referendum, en abril de 1989. En noviembre del mismo año, Luis Alberto Lacalle del Partido Nacional (o Partido Blanco) fue elegido presidente. La elección de noviembre de 1994 vio de nuevo la victoria de Julio María Sanguinetti, del Partido colorado. Este se lanzó a una reforma del Estado e intentó volver al país competitivo, en particular frente a sus socios del Mercosur, al cual Uruguay había adherido en el mes de marzo de 1991.
sábado, 6 de marzo de 2010
CANDOMBE URUGUAYO

La historia del Candombe de Uruguay está relacionada con la llegada de los esclavos de Africa a este país y el ingreso de nuevos ritmos musicales como parte de mantener sus tradiciones.
Este ritmo musical es considerado junto a la murga uno de los ritmos típicos del país, siendo una de las costumbres populares más instaladas en la sociedad.
Montevideo es la capital del Candombe del Uruguay, siendo el “desfile de llamadas” el evento más importante de esta música; desfile que tiene lugar todos los años en el mes de febrero cuando los grupos salen a tocar el tambor y a bailar por las calles del tradicional barrio Sur.
El candombe uruguayo callejero es una fusión de música y letras que componen canciones originales, con un toque de los tres tambores: chico, piano y repique, vestimenta tradicional, personajes africanos, coreografía, etc.
Todos los fines de semana se puede presenciar en los diferentes barrios a varios grupos tocando el tambor y los vecinos que se arriman a bailar, siendo uno de los mejores espectáculos que se pueden apreciar en Montevideo.
Uno de los cantantes contemporáneos más famosos y populares de este género musical es Ruben Rada, quien además de usar el tambor incorpora otros instrumentos de viento a sus canciones así como también batería y bajo,.
Las letras más clásicas de la canción del candombe hacen referencia al origen de esta música y a la esclavitud y miseria que sufrieron durante siglos los de la raza negra.
También hablan de las costumbres que se transmiten de generación en generación y las problemáticas sociales de la actualidad, sirviendo como medio de protesta y de propuesta.
En Internet se pueden encontrar partituras para aprender a tocar Candombe de Uruguay así como también varios videos demostrativos de los diferentes ritmos.
En Argentina ya se han comenzado a tocar estos tambores del modo tradicional uruguayo, por lo que el ritmo ya ha traspasado fronteras y está adquiriendo cada vez más popularidad.
Tambores y personajes del Candombe de Uruguay
Los personajes del Candombe de Uruguay son:
- El gramillero: Era el Brujo de la tribu africana que curaba con yuyos y "gramillas". Su vestuario incluye barba, bastón y la valija de los yuyos.
- La Mama Vieja: Era el Ama de llaves y realiza una danza tradicional. En su vestuario nunca falta el abanico y la sombrilla.
- El Escobero: Es el antiguo "Bastonero" de la tribu. Se viste con un delantal de cuero con espejitos y cascabeles y desfila haciendo malabares con la escoba.
- La Vedette: Es la bailarina, que si bien no estaba presente desde el principio del candombe de Uruguay con los años se convirtió en uno de los personajes infaltables.
Los símbolos clásicos de los grupos de Candombe de Uruguay son: el estandarte, las estrellas y las medialunas.
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