EL CLIMA

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martes, 11 de septiembre de 2012

ALGUNOS RITUALES JUDIOS



"El hombre no debe disfrutar nada en este mundo sin decir previamente una bendición" (Berajot 35 a, b)

Conducta Diaria

Al despertarse a la mañana, debe decirse:

Modé (mujeres: Modá) aní lefaneja Mélej jai vekaiam shehejezarta bi nishmatí behemlá; Rabá emunateja.

Gracias te doy, Oh Rey Eterno, que me has devuelto el alma con misericordia; inmensa es tu fidelidad.

Después de lavar las manos, debe decirse:

Baruj atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al netilat iadaim.

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste la ablución de las manos.

Toda vez que hará sus necesidades, lavará las manos y deberá decir:

Baruj atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher iatzar et haadam bejojmá, ubará vo nekavim nekavim, jalulim jalulim, galul veiadúa lifné kisé kevodeja sheim isatem ejad mehem o im ipateaj ejad mehem, i efshar lehitkaiem afilu shaá ejat, Baruj atá A-do-nai, rofé kol basar umaflí laasot.

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que has creado al hombre con sabiduría y formaste en su organismo vías y conductos. Revelado y sabido es ante el trono de tu gloria que si un sólo órgano abierto quedara obstruido o uno cerrado quedara abierto, no sería posible existir ante tu presencia ni una sola hora. Bendito eres, Oh Señor, que curas a toda criatura y haces maravillas.

Al ponerse el Talit katán (Tzitzit), debe decirse:

Baruj atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al mitzvat tzitzit.

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste el precepto de los tzitzit.

Al ponerse el Talit gadol, debe decirse:

Baruj atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu lehitatef betzitzit.

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste envolvernos con los tzitzit.

Se pone los Tefilín shel yad (filacteria de mano) y antes de atar la Retzuá, debe decirse:



Baruj atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher
kideshanu bemitzvotav vetzivanu lehaniyaj tefilín.



Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo,
que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste
ponernos las filacterias.

Shemá Israel

SHEMÁ ISRAEL A-DO-NAI, E-LO-HE-NU, A-DO-NAI EJAD.

OYE ISRAEL, EL SEÑOR NUESTRO DIS UNO ES

En forma de meditación silenciosa se dice:

Baruj Shem kevod Maljutó Leolam vaed.

Bendito Sea el Nombre Glorioso de Su Reino para toda la eternidad.

Luego se continúa:

Veahavtá et A-do-nai Eloheja, bejol levavejá uvejol nafshejá uvejol meodéja. Vehaiu hadevarim haéle, asher anojí metsavejá haiom al levavéja. Veshinantam levaneja vedibartá bam, beshivtejá beveteja, uvelejtejá vadérej uveshojbejá uvecuméja. Ukeshartam leót al iadéja vehaiú letotafot ben enéja. Ujetavtam al mezuzot betéja uvish´aréja.
Amarás, pues al Señor Di-s tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estos mandamientos, que yo te doy en el día de hoy, estarán estampados en tu corazón; los enseñarás a tus hijos, y en ellos meditarás sentado en tu casa y andando de viaje, y al acostarte, y al levantarte; y los has de traer para memoria ligados en tu mano y pendientes en la frente ante tus ojos, y escribirlos has en el dintel y puertas de tu casa.

martes, 28 de agosto de 2012

JUDAISMO PANES DE LA PROPOSICION



La mesa de los panes de la proposición estaba colocada al norte en el primer departamento del santuario. La mesa tenía dos codos de largo, un codo y medio de ancho, y un codo y medio de altura. Estaba cubierta con oro puro, y al igual que el altar del incienso estaba ornamentada con una corona de oro alrededor de su superficie

Los Sábados los Levitas hacían 12 panes, o tortas, de masa sin fermento Estos panes eran colocados aún calientes sobre la mesa cada Sábado , colocados en dos hileras, o pilas, seis en cada hilera, con incienso puro en cada pila .

Durante toda la semana el pan quedaba sobre la mesa. El es llamado por algunos traductores "el pan de la presencia".

Al final de la semana era sacado y era comido por los sacerdotes . Esto explica porqué el sacerdote Ahimelec no tenía pan común aquel Sábado, para darle a David, ya que los sacerdotes estaban acostumbrados a comer el "pan sagrado" en ese Día .

No estaba permitido cocer pan común los Sábados; el mandamiento era bien claro en este punto, ordenando que todo el pan que se fuera a usar durante el Sábado, tendría que ser cocido hasta el viernes. "Esto es lo que dijo el Señor: mañana es reposo, el santo Sábado del Señor: lo que quisieres cocer en el horno, cocedlo, y lo que quisieres cocinar en agua (hervirlo), cocinadlo en agua; y todo lo que sobre, separadlo, guardándolo para mañana" . Pero el Señor ordenó que los Levitas preparasen el pan de la proposición cada Sábado .

Todo el servicio ligado con la mesa de la proposición era hecho durante el Sábado. El pan era preparado en el Sábado, y cuando aún estaba caliente, era colocado sobre la mesa. Al Sábado siguiente era retirado, y era comido por los sacerdotes en ese Día.

Los sacerdotes servían "como ejemplo y sombra de las cosas celestiales"; es Así como existe una lección celestial para nosotros en el antitipo de los panes de la proposición. Era una ofrenda continua, siempre delante del Señor. Enseñaba que el hombre era totalmente dependiente de Dios, tanto para el alimento temporal como para el espiritual, y que ambos nos llegan a través de Uno que "siempre vive para hacer intercesión" por nosotros delante del Padre .

Así, como todos los otros servicios típicos del santuario, encuentra su cumplimiento total en Cristo. El es el verdadero pan. El dijo, "Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre: y el pan que Yo daré es mi carne". Y después El añadió, "Si no comieres la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros" . Los propios discípulos no comprendieron las palabras de Cristo, y comenzaron a murmurar. Jesús

leyó sus pensamientos, y les dijo, "Es el Espíritu el que vivifica; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo os he dicho, son espíritu y son vida" . Su palabra es el verdadero pan, del cual tenemos que comer.

Así como el pan que estaba ante la presencia de Dios, era retirado del santuario y era comido, Así Jesús dijo, "La palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió" .

La Biblia viene directamente de Dios. Dios se la dio a Cristo, Cristo la envió por intermedio de Su ángel a los profetas, y estos se la dieron al pueblo .

A menudo leemos la Biblia como una mera forma de devoción, o para obtener algo para darle a los otros; pero si habremos de recibir su vivo poder en nuestras almas, debemos obtenerla "caliente", o de una forma ardiente, directamente del cielo.

No existe un tiempo más apropiado para dejar que Dios nos hable a nuestras propias almas a través de Su palabra que en los Sábados, cuando dejamos de lado nuestros problemas y negocios, y tomamos tiempo para estudiar la Sagrada Palabra y dejar con que ella entre en los lugares más profundos de nuestros corazones, hasta que podamos oír la voz de Dios hablando

a cada uno de nosotros, y no a otros.

Los sacerdotes no solamente tenían que colocar los panes calientes sobre la mesa los Sábados, sino que posteriormente (el próximo Sábado) ese mismo pan tenía que ser comido y pasar a formar parte de su propio ser.

Dios ordenó que Su pueblo debía ganar cada Sábado una nueva experiencia con los asuntos celestiales, las cuales los prepararían de una mejor forma para enfrentar las tentaciones de la semana.

jueves, 7 de junio de 2012

JUDAISMO URIM Y TUMIM

En la antigua religión y cultura israelita, Urim y Tumim (Hebreo: האורים והתומים, Hebreo moderno haʾUrim vəhaTummim Tiberiano hāʾÛrîm wəhatTummîm) es una frase de la Biblia hebrea asociada con el Pectoral del juicio del sumo sacerdote, la videncia en general, y cleromancia en particular. La mayoría de los estudiosos sostienen que la frase se refiere a objetos utilizados para discernir la voluntad divina
Se considera que תּוּמִים (Thummim) deriva de la raíz consonántica תּמִם (t-m-m), que significa "perfecciones",2 3 4 mientras que אוּרִים (Urim) deriva de la palabra luces; estas derivaciones se reflejan en el Niqud del Texto Masorético.5 En consecuencia, Urim y Tumim se ha traducido tradicionalmente como las luces y perfecciones (por Teodoción, por ejemplo), o, tomando la frase en forma alegórica, como revelación y verdad, o doctrina y verdad (aparece en esta forma en la Vulgata, en el escrito de San Jerónimo, y en la Hexapla).3
Sin embargo, aunque el significado aparente de las palabras es plural, el contexto sugiere que se trata de un pluralis intensivus, palabras en singular que son pluralizadas para realzar su majestad.6 Las formas singulares –ur y tumm– han sido conectadas por antiguos eruditos con los términos babilónicos urtu y tamitu, que significan oráculo e instrucción, respectivamente.6 Muchos eruditos sostienen que אוּרִים (Urim) deriva simplemente del término hebreo אּרּרִים (Arrim), que significa condenado, de modo que Urim y Tumim significaría culpable o sin culpa, en referencia al juicio divino respecto de un acusado; en otras palabras que Urim y Tumim responderían a la pregunta de ¿inocente o culpable?.5 2
El consenso académico sostiene que se trataba de un instrumento diseñado para tomar decisiones en base a una pregunta concreta, susceptible de ser respondida por sí o por no (similar a una moneda que cae de cara o cruz.7 8 9
El Dr. Cornelis Van Dam del Colegio Teológico de las Iglesias Reformadas Canadienses publicó recientemente un libro titulado "El Urim y Tumim: Un medio para la Revelación en el antiguo Israel",10 en el cual examina una nueva posibilidad en el rol que tomaron estos antiguos objetos israelitas. Van Dam adelanta la idea de que el Urim y el Tumim fueron, de hecho, usados en el antiguo Israel como un medio para recibir revelaciones de Dios.11
Por su parte, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son conocidos como los mormones, sostiene que "el Urim y Tumim consta de dos piedras en aros de plata que a veces se usa junto con un pectoral" y que además son "Instrumentos que Dios preparó para ayudar al hombre a obtener revelaciones del Señor y a traducir idiomas"; solo un profeta y vidente podía utilizar ese pectoral.12