Bienvenido a la segunda quincena de abril amado lector, y como el tiempo vuela, pues que cuando nos queramos acordar, nos vamos a encontrar en la mitad de este año, el cual parece que empezo ayer, pero asi las cosas, asi los tiempos, asi los aconteceres, con esta velocidad, con este ritmo en el cual nos metemos, y le decimos bien fuerte a la vida y a sus sanas propuestas, por supuesto que si, estamos dispuestos y animados, y no podemos pensar y creer en otra cosa, que no sea que los milagros existen, que oportunidades no van a faltarnos, que puertas se van a abrir, que vamos a levantarnos, y alli, donde a lo mejor no habiamos caminado, vamos a hacer surco, vamos a dejar huella, y vamos a enseñar y a ejemplificar a muchos, para que crean, que todavia se puede.
besooos LC.
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SOPA DE CEBOLLAS GRATINADAS
NECESITAMOS ESTO
2 cebollas blancas
1 cebolla morada
1 cda. de manteca
1 cdita. de azúcar
1/2 vaso de vino
3/4lt. de caldo de verduras (o de pollo o carne)
Tomillo
2 hojas de laurel
1 pan mediano
Queso gruyere (bueno… del que tengas, sino)
1 diente de ajo
Sal y Pimienta
Y LA HACEMOS ASI
Cortar las cebollas al medio y luego a lo largo, no demasiado finas, de más o menos 3mm.
2. Colocar la manteca en una olla caliente. Cuando se haya derretido, agregar las cebollas y la cucharadita de azúcar. Remover por 1 minuto.
3. Bajar el fuego, tapar y cocinar así una media hora. Cada tanto, revolver. Es importante que el fuego esté bajo. Lo que buscamos es que las cebollas se caramelicen un poco, se ablanden y tomen un color amarronado.
4. Una vez que este tiempo pasó, agregar el vino. Subir el fuego a medio y remover unos minutos, hasta que deje de salir olor fuerte a alcohol.
5. Agregar a la sopa de cebolla gratinada el caldo. Salpimentar y condimentar con tomillo (muy poquito) y con las hojas de laurel. Tapar la olla y cocer a fuego bajo, unos 45 minutos.
6. Mientras, los pancitos, porque sin el tema de los pancitos esta sopa no es nada: cortar el pan en rebanadas. Llevarlo a horno hasta que esté dorado de ambos lados (dar vuelta). Al sacar, frotar sobre los panes un ajo con un tenedor.
7. Una vez que esté la sopa, se sirve en cazuelas. Se colocan las rodajas de pan flotando en la superficie y se las llueve con queso gruyere rallado.
8. Llevar la sopa a horno o gratinador hasta que el queso se haya fundido y se vea dorado. Esta sopa de cebolla gratinada se come recién servida y caliente.
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