EL CLIMA

jueves, 5 de junio de 2014

Aprendemos algo sobre el alma



William-Adolphe Bouguereau [Public domain], via Wikimedia Commons

http://es.wikipedia.org/wiki/Alma

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El término alma o ánima (del latín anima) se refiere a un principio o entidad inmaterial e invisible que poseerían los seres vivos. La descripción de sus propiedades y características varía según diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas o religiosas.

Etimológicamente la palabra del latín anima se usaba para designar el principio por el cual los seres animados estaban dotados de movimiento propio. En ese sentido originario, las plantas, los animales y los seres humanos estarían dotados de alma. Los avances en la fisiología y neurología permitieron reconocer que los seres animados obedecen al mismo tipo de principios físicos que los objetos inanimados, al mismo tiempo que pueden desarrollar actividades diferentes de estos, como la nutrición, el crecimiento, y la reproducción.

De acuerdo con la tradición religiosa judeocristiana, el alma (heb. נפש, néfesch; gr. ψυχή, psykhḗ) es la principal cualidad identificatoria del movimiento en la materia viviente, haciendo de ella un no-moviente (inerte) a un moviente, independiente del desplazamiento ajeno. Según los registros bíblicos, en el Génesis dice:

20 Dios dijo: 

«Que las aguas se llenen de una multitud de seres vivientes y que vuelen pájaros sobre la tierra, por el firmamento del cielo».


21 Dios creó los grandes monstruos marinos, las diversas clases de seres vivientes que llenan las aguas deslizándose en ellas y todas las especies de animales con alas. Y Dios vio que esto era bueno. 

22 Entonces los bendijo, diciendo: «Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares y que las aves se multipliquen sobre la tierra». 

23 Así hubo una tarde y una mañana: este fue el quinto día. 

24 Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie». Y así sucedió.

 25 Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno. 26 Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo». 27 Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer. 

28 Y los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra».
Génesis 1:20,28


 

El término aparece también en la visión antropológica de numerosos grupos culturales y religiosos. En la actualidad el término "alma" es usado, más frecuentemente, en contextos religiosos.
El término alma se puede aplicar a los seres vivos en general (plantas y animales) como su principio constitutivo. Según algunas interpretaciones, como la de Aristóteles, el alma incorporaría el principio vital o esencia interna de cada uno de esos seres vivos, gracias a la cual estos tienen una determinada identidad, no explicable a partir de la realidad material de sus partes.

También se usa el término alma en una acepción más particular si se refiere a los seres humanos; en este segundo caso, según muchas tradiciones religiosas y filosóficas, el alma sería el componente espiritual de los seres humanos.

En el transcurso de la historia, el concepto "alma" pasa por diversos intentos de explicación. Desde el dualismo del idealismo filosófico y de la gnosis, a la interpretación existencialista de un todo con dos aspectos específicos que son: lo material y lo inmaterial.

Para la religión cristiana, el hombre consta de tres partes, que son: cuerpo (lo físico) , alma (lo relacionado con lo emocional) y Espíritu (lo relacionado con lo espiritual). De acuerdo a la tradición cristiana, el alma es uno de los aspectos del ser humano, que lo unifica como individuo y lo "lanza" a actividades que van más allá de lo material. Gracias al alma el hombre es capaz de instintos, sentimientos, emociones, pensamientos y decisiones libres, así como de volver sobre sí mismo (auto conciencia).

Aunque no es muy frecuente, el término "alma" también puede utilizarse referido a cualquier ser humano como un todo, obviando el significado religioso o filosófico, como en las expresiones «no hay ni un alma» o «ciudad de 40.000 almas».

El pensamiento occidental recayó en el dualismo entre cuerpo y alma.

Descartes define alma como cosa pensante opuesta a cosa "extensa" (res cogitans versus res extensa).
Espinoza habla del alma como atributo y modo de la substancia divina.
Leibniz la llama mónada cerrada en sí misma.
Lessing, como aspiración infinita.
Kant la califica de imposibilidad de aprehender lo absoluto.
Fichte, como saber y acción.
Hegel dice que el alma es el auto desarrollo de la idea.
Schelling la define como potencia mística.
Nietzsche, invención y ente imaginario del común de la gente, que ayuda a fortalecer las creencias de la existencia de un dios o más específicamente de "Dios".
Freud, como diferencia entre el "yo" y el "super-yo".
Jaspers la define como "existencialidad".
Heidegger, como "ser-ahí" (Dasein).
Bloch, como realización originaria del futuro.

En la Biblia, el vocablo "alma" se da como traducción de la palabra hebrea (ne'•phesch [נפׁש]) y la palabra griega (psy•khe'). Por el uso que se da al vocablo en la Biblia queda claro que el alma es la persona o el animal mismos que se hace referencia con el término, o la vida de que disfruta la persona o el animal. Las creencias de que "alma" es la parte inmaterial o espiritual que sobrevive a la muerte del cuerpo físico, o de que es el principio vital, no son enseñanzas bíblicas.

La rúaj que es "viento" "espíritu" en hebreo, en relación a la antropología es el 'hálito [de vida]', aliento de la divinidad misma: cuando Jehová inspiró sobre el hombre su soplo de Vida (Génesis 2:7), éste se convirtió en ser viviente. El hombre vive mientras Jehová no retira su rúaj. (Job 27,3). El término marca fuertemente la relación entre criatura y creador, la dependencia absoluta de ella hacía Él. La Ruaj recibe otros sentidos en la Biblia según los contextos.
La néfesch (נפש) significa "garganta", "fauces" (2Samuel 16:14), "el que respira" (Job 41:13, 20, 21). Néfesch viene de una raíz que significa “respirar”, y en un sentido literal se podría traducir como “un respirador”. Exactamente la misma expresión hebrea que se usa para la creación animal, a saber, néfesch jaiyáh (alma viviente), se aplica a Adán cuando se dice que después que Dios formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus narices el aliento de vida, “el hombre vino a ser alma viviente” (Gé 2:7.). En las instrucciones que Dios dio al hombre después de crearlo, utilizó de nuevo el término néfesch para referirse a la creación animal: “Todo lo que se mueve sobre la tierra en que hay vida como alma [literalmente, en lo que hay alma viviente (néfesch)]”(Génesis 1:30.). A veces la palabra né•fesch se utiliza para expresar el deseo del individuo, que le llena y luego le empuja a lograr su meta. Proverbios 13:2 dice sobre los que tratan traidoramente que ‘su mismísima alma es violencia’, es decir, que son partidarios acérrimos de la violencia, y llegan a ser en realidad la violencia personificada-de modo que tiene que ver también con la interacción entre la mente y personalidad activa de un individuo, a saber: "la vida" (1Samuel 26:21). Además, según el registro de Génesis 9:4 dice que la sangre es Alma y Levítico 17:11 dice que en la Sangre está el Alma, a causa de que cada célula Viva que compone la sangre está capacitada para moverse en sí, diferenciando a los seres animales de los vegetales que no tienen Sangre ni células relacionables con ella; la Sangre cuyo movimiento celular permite la circunvolución de la respiración muestra su característica distintiva de la Vida Animal. La palabra néfesch (נפש) aparece un total de 754 veces en las Escrituras Hebreas (Génesis a Malaquías) y su equivalente griego psykhḗ (ψυχή) 105 veces en las Escrituras Griegas (Mateo a Revelación) y nunca está asociada a la inmortalidad que le dan algunas corrientes religiosas, filosóficas o de otra índole. Pero muy notablemente, hay cientos de textos bíblicos que la asocian con la muerte, de hecho, hay 13 textos donde se menciona como "néfesch muerta" (alma muerta). Y no tienen que ver psykhḗ (ψυχή) y la palabra en latín ánima (palabras que se relacionan con el término español "animal", haciendo lógica la expresión "animal racional" para el ser humano) con la palabra espíritu (gr. pnéuma). Así que el Alma se define por la interacción inseparable de 3 movimientos en la materia viva que lo integran: La Mente/Corazón (principio psicológico consciente-inconsciente del Yo mismo [movimiento pneumático]), la Sangre (principio del cuerpo animal o carnal [movimiento linfático]) y la Vida (principio de la actividad-hábito [movimiento dinámico]). Sin estos tres, el alma está Muerta. De esta interpretación nace la importancia de valorar tanto el alma humana5 como el alma de una bestia. Reforzando la valoración ética desde la parte más delicada del alma (mente/corazón) hasta la parte más resistente de ella (la vida).
El basár (carne) es un concepto que no se opone a rúaj (soplo) pero se juxtaponen. Una traducción aceptable sería "mi persona", que se puede tocar, experimentar. Cuando Pablo dice: "Vuestros cuerpos son templo del Espíritu (en gr. pnéuma)...(1 Cor 6,19)" o bien "Ustedes son el templo... (1 Cor, 3-17)" resalta el aspecto experimentable del concepto.

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