EL CLIMA

sábado, 12 de diciembre de 2009

DALE QUE VA


Fue al hospital porque le dolía la espalda: tenía un control remoto en los intestinos

Luego de una noche de fiesta y alcohol, un estudiante chino no sabía por qué le molestaba tanto su espalda y se encontró con la peor noticia.

Fue al hospital porque le dolía la espalda: tenía un control remoto en los intestinos

Borracho, un estudiante chino fue a la guardia de un hospital porque sentía un fuerte dolor de espalda, y luego de hacerse una radiografía, los médicos descubrieron que se debía a un objeto extraño que tenía en su interior: un control remoto.

Según se cree, el desafortunado joven de 19 años había sido el blanco de una broma bastante pesada entre amigos, si es que así se los puede llamar, que terminó con el control remoto de la tv en su intestino.

De acuerdo a lo que informó The Mirror, todo sucedió cuando Huang Chen se desmayó por el exceso de bebida que había consumido en una reunión en su casa.

El dato bizarro: cuando los médicos intentaban determinar por qué le dolía tanto la espalda, lo revisaron y al darse vuelta, el joven cambió –sin querer, claro está- el canal del televisor del consultorio.

Fue en ese momento en que los médicos le tomaron una radiografía. "No sabíamos lo que era. Había un poquito de sangre, pero él no había dicho nada de un control remoto. No podíamos creerlo cuando vimos la radiografía, pero él estará bien... el control remoto no tanto", declaró el doctor Wei Lung Zhi.

Extremo: un hombre se amputó los testículos para no serle infiel a su esposa

Increíble y sacrificado, un boliviano muy religioso se castró con una cuchilla de afeitar.

Extremo: un hombre se amputó los testículos para no serle infiel a su esposa

El protagonista de esta historia extrema es Luis Alfonso Sánchez, un campesino colombiano de 40 años que vive al sur de Bolivia y que se castró para no serle infiel a su mujer.

Según dijo Sánchez, él prefirió amputarse los testículos antes que traicionar a su mujer, con quien no tiene "ningún contacto íntimo con su esposa" desde hace 6 años, y a su religión.

Como es un hombre que trabaja en el campo, Alfonso Sánchez tenía experiencia en castrar animales, por lo que decidió auto practicarse el mismo método.

"Agarré una cuchilla de afeitar con la que me corté los testículos y me cosí con las agujas e hilo que uso con las vacas y los cerdos, para no serle infiel a mi mujer", declaró Sánchez.

El campesino aseguró que hizo su propia interpretación del capítulo 18, en sus versículos 8 y 9, del evangelio de San Mateo que en la Biblia dice textualmente: "Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manso o dos pies en el fuego eterno".

Pero no todo fue tan fácil. Resulta que el hombre creía que, al igual que los animales, a los tres días "iba a sanar", pero las cosas se complicaron, se le infectó toda la zona y tuvo que ser atendido por urólogos y cirujanos en el Hospital Universitario de Santander (en Bucaramanga).

Ahora y de paso, el hombre, quien ya lleva más de 20 años conviviendo con su mujer, será sometido a exámenes psiquiátricos.

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